martes, 27 de mayo de 2014

Premios =)

Hoy no traemos receta, ya que, aún tenemos que ponernos al día después de las "mini-vacaciones" en León. Pero sí traemos algo muy especial y que a nosotros nos hace muchísima ilusión. Es un post de agradecimiento, no sólo por los dos premios que nos acaban de conceder Paula de"SomosGolosos" y Tamara y Gema de "El secreto endulzado", sino por todos los que nos habéis concedido hasta ahora, y por todos los seguidores y por toda la gente que nos leéis, que nos comentáis, y que siempre estáis ahí. Esto es un enorme GRACIAS para todos vosotros. Y aprovechamos a daros gracias porque Cuky acaba de cumplir años y está sentimental.. (Creo que se está haciendo viejo...En breves lo veré parándose en las obras a mirar, dejando pasar a los coches en los pasos de cebra, dando un gran suspiro mientras pase por un parque y diga...Ay estos críos...Qué tierna infancia...Pues yo en mi época....").

Y ahora, vamos con el premio que Paula, Tamara y Gema nos concedieron. 


Como todo premio, tiene una cadena y unas reglas a seguir. Debemos contestar a la pregunta ¿Qué es para nosotros la amistad? Y nombrar otros 10 blogs candidatos al premio. (En nuestro caso nombraremos a 20 porque nos hace ilusión y por los dos premios..Siempre nos gusta poder nombrar cuanta más gente mejor, que hace ilu recibirlo, ¿o no?. Y siempre nos quedamos con ganas de nombrar a más y más..).


¿Qué es para nosotros la amistad?:
 Pues bien, es una pregunta fácil y difícil de contestar. La amistad, como el amor y otros sentimientos, es algo difícil de definir con palabras, creemos que se define más bien con hechos, con pequeñas demostraciones desinteresadas de amistad. Esos pequeños detalles que "tus amigos" tienen contigo. Esos momentos que vives con ellos, las risas, también los malos momentos. Digamos que la amistad es algo muy necesario para todo ser humano. Un sentimiento bonito y sincero hacia personas que significan mucho para nosotros. Porque al final, los amigos son la familia que nosotros escogemos.
                                         

20 blogs a los que otorgamos el premio (y qué debéis visitar sí o sí =) ):

~Un detalle diferente
~Mara En Gredos
~Kids&Chic
~Apfelstrudel Kuchen
~Maite Sweet Food
~Laurel y Menta
~Mis Dulces Joyas
~Cosicas dulces...y alguna salada
~Flor de Azahar
~Recetas con encanto
~Tú ves y yo hago
~Galletas habelas hailas
~¡¡Mmm qué delicia!!
~Pastelito valiente
~Tengo un plan B
~Chocoboss
~El taller de los dulces
~El placer de mi cocina
~Saboreando delicias
~Obsesión por los cupcakes



Y con esto, nos despedimos hasta el próximo post en el que sí habrá receta =)

¡Un abrazo de osote gordote y peludote!

Honey Kiss.

Peace, Love & Music.




martes, 20 de mayo de 2014

Un peludito volviéndose "yankee"

El otro día, estaba haciendo una tarta para una amiga cuando me fijé en que Cuky no estaba en su camita durmiendo la siesta. Si no estaba dándome instrucciones tampoco, ¿dónde podía estar?. No pasó mucho tiempo hasta que lo vi aparecer por la puerta de la cocina por el rabillo del ojo, y antes de que pudiese levantar la vista para verlo, me gritó contento:
-¡¡Soy yankee!!.
....
....


Como estoy un poco sorda, no me preguntéis qué fue lo primero que le entendí, porque no era bueno. Eso fue lo que me hizo levantar la vista. Llevaba unos pantaloncillos graciosísimos de color blanco, una camisa del mismo color y rayas verticales finitas en azul marino, una gorra también azul marino, (con un par de letra entrelazadas, la N y la Y y que, al quedarle algo grande, le caía hacia un lado tapándole un poco un ojo), y el conjunto lo completaban una bola y un palo de baseball, pero lo mejor, eran los calcetines azul marino que llevaba por encima de los pantalones. Unos pantalones que había cortado para dejar salir su pequeño rabito, (al que yo llamo "pomón").
Como ya estaba acabando de hacer la tarta y necesitaba que se enfriase, le ofrecí un chocolate para merendar y que así pudiese explicarme el por qué de aquel nuevo atuendo. Pero, para mi sorpresa, me rechazó el chocolate post-poniéndolo hasta que hiciésemos algo yankee. ¿Algo yankee?. Pues igual le apetecían unas hamburguesas, pensé. Pero no. Lo que le apetecía era algo dulce. Algo yankee y dulce para mojar en el chocolate. 
¡¡Unas galletas de mantequilla de cacahuete!!.
Su siguiente paso fue ir a la habitación y coger uno de los libros que nos habían regalado en Navidades. Apareció así en la cocina con el libro de "El Rincón de Bea". Y es que, ¿quién mejor que Bea sabe adaptar una receta americana?. 
Ya tenía la página señalada y, mientras yo le echaba un vistazo, se puso a preparar los ingredientes, con tan mala fortuna, que cuando estaba batiendo, se le cayó la gorra en el bol... (Algo que yo ya estaba viendo venir...). Así que, vuelta a empezar, pero sin gorra, nos pusimos manos a la obra para preparar unas ricas galletas en un periquete. Pero, ¿y la mantequilla de cacahete?. De eso no había en casa. Se fue de nuevo, esta vez a la despensa, y trajó un par de botes de mantequilla de cacahuete.

-Pero, según las cantidades de la receta, sólo nos hace falta uno. ¿Y el otro?.
-El otro es para ir abriendo boca.

Y vaya que si la abrió. Se zampó un bote entero en lo que tardamos en hacer y hornear las galletas, que no llegó a 20 minutos. Y aún así, ¿podéis creeros que luego se tomó el chocolate con las galletas tan pichi?. Pues sí. Y luego cenó. ¡¡Y sobrevivió!!

Galletas de mantequilla de cacahuete
Peanut butter cookies:


Receta del libro "El Rincón de Bea"

Ingredientes (para unas 32 galletas de tamaño pequeño-mediano):

 125 grs. de mantequilla
315 grs. de mantequilla de cacahuete (nosotros usamos un bote entero del de Mercadona).
105 grs. de azúcar moreno
125 grs. de azúcar blanco
1 huevo L
1 cucharadita de extracto de vainilla
220 grs. de harina
1/2 de levadura química (royal)
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1/2 cucharadita de sal



Preparación:

 Derretimos la mantequilla normal y la dejamos templar para añadirla a la mantequilla de cacahuete.
 Añadimos a las mantequillas los dos azúcares, el huevo y el extracto de vainilla y batimos bien los ingredientes hasta que quede una mezcla homogénea.
Por otro lado, tamizamos la harina junto con la levadura, el bicarbonato y la sal y añadimos a la mezcla anterior poco a poco, batiendo sin parar. Si lo hacéis con batidora, que sea a velocidad baja. Nosotros en esta parte, empezamos ya a amasar con las manos.
 Cuando la mezcla sea ya uniforme y a penas se pegue en las manos, haremos bolitas algo más pequeñas que una pelotita de golf y las aplastaremos ligeramente con un tenedor, haciendo el típico dibujo de las galletitas de mantequilla de cacahuete americanas. Quedarán ligeramente agrietadas, lo que les da un toque rustiquillo molón.
Si preferís marcarlas con un sello, Bea recomienda que, después de marcarlas, las congelemos una hora al menos antes de hornear. Como no es nuestro caso, pasamos directamente a hornearlas, con horno precalentado a 180º.

 Colocamos papel vegetal o de horno sobre una bandeja donde colocaremos nuestras galletitas y horneamos unos 10-13 minutos(teniendo en cuenta nuestro tamaño). Si las hacéis más grandes, deberéis dejarlas un poco más de tiempo horneando. En todo caso, el tiempo variará entre unos 10 y unos 18 minutos. Fijándonos en que empiezan a dorarse. 
Cuando las saquéis, dejarlas al menos 10 minutos en la misma bandeja para que se enfríen un poco y puedan manipularse, ya que, al sacarlas, estarán aún blanditas, pero no os preocupéis, se irán endureciendo conforme se enfríen. No cometáis el error, (como nosotros con nuestras primeras galletas), al verlas blanditas, volver a meterlas...Porque no os saldrán galletas, os saldrán piedras.

 Por último, pasadlas a una rejilla para que acaben de enfriarse por completo. Y ¡¡listas!! =)


Valoración del chef: Yo diría que en vez de 32 galletas de tamaño pequeño-mediano, salen unas 32 galletas del diámetro de una pelota....No de baseball, no. De golf. Unas galletas ricas, ricas, como las hamburguesas americanas, pero en dulce. Con un toque salado especial que le dan los "manises"... Empiezas con una, y acabas con todas. ¡Se comen como pipas!.
Valoración final: 2 guaus. 

Y os seguiréis preguntando qué me contó Cuky en la "mirienda". Pues resulta que estaba viendo un documental en Historia de los americanos cuando se quedó dormido. En el sueño, era un jugador de baseball americano muy famoso, de los años 50. Le llovían las ofertas publicitarias y era un sex symbol. Pero en esto, se despertó e, intentando quedarse dormido de nuevo para volver a recrearse en aquel maravilloso sueño, no pudo pegar ojo, así que, decidió traerse un poco de la ficción a la realidad y vestirse de jugador de baseball. Pero el pack no estaba completo si no se comía algo americano. Como le pierden las galletas, creo que ya lo tuvo claro desde el primer momento.


Bueno, y con esto, nos despedimos hasta dentro de unos días, ya que nos vamos a unas "mini-vacaciones" ahora que ya recibimos el buen tiempo. Unas mini-vacaciones que, yo por mi parte, me tomaré como meditación y Cuky....Cuky hará lo de siempre: dormir, comer, correr y volver a dormir, comer y correr...¡Qué feliz!.
De todas formas, la semana que viene nos tendréis por aquí otra vez. No os dará tiempo a echarnos de menos ;)

¡Un abrazo osuno para todos!

Honey Kiss.

Peace, Love & Music.

                                         

miércoles, 7 de mayo de 2014

Tarta festiva para "¡Qué rico mamá!"

Esta vez fue el chef quien me pilló metida en harina cuando llegó a la cocina el otro día.
Tan absorta estaba escuchando música que ni lo vi aparecer.
Cuando me vio sacar mi 4º bizcocho, sospechó que algo no iba como de costumbre. Así que pensó..."¿4 bizcochos?, será un layer cake gigante...Con lo que le gustan los layer cakes...Y a mí también, dicho sea de paso. Así que la dejaré cocinar y me tomo el día libre...Otra vez..Porque soy un vago y un perezoso..." Vale, no sé si pensó esto. Son conjeturas mías. Pero lo que sí se, es que echó un vistazo a los bizcochos, luego a mí, luego a la cocina, y se fue tranquilo a dormir la siesta de por la mañana...(Sí, por la mañana también se echa siestas. Dos para ser más exactos. Y eso antes de comer.)
El caso es que seguí escuchando música y cocinando el resto de bizcochos que me quedaban, que eran unos cuantos.
Algun@s os preguntaréis qué estaba escuchando. Pues era algo muy apropiado para el postre que estaba haciendo, un grupo tocayo de la tarta que hoy os presentamos:


Cuando Cuky volvió a la cocina un par de horas después. Los bizcochos ya estaban acabados y enfriando. No podía faltar otro vistazo del bigotes para dar su visto bueno. Primero, le echó un vistazo con el morro de medio lado y puso cara extraña al ver los bizcochos de 6 colores.

-...¿El tema de este mes era...una tarta festiva?...-Preguntó, con un ojo medio entornado, poniendo cara de meditación.
-Ajam.-Dije sin mirarle mientras los envolvía aún en film. Claro, no me temía lo que venía a continuación.
-Entiendo... Una tarta con la bandera gay.-Ahí lo tenía. Tonta yo por no imaginarme por dónde iba, conociéndolo como lo conozco. Dejé de envolver los bizcochos y le miré mientras le decía...
-Es una tarta arcoiris. Una tarta para un cumpleaños infantil. T_T -Ahí ya le cambió el gesto.
-...En ese caso...Vuelvo ahora.-Y así, sin más ni más, me dejó envolviendo los bizcochos y se fue. Al cabo de un rato, cuando los bizcochos ya habían enfriado y me había dado tiempo a tomarme un café, volvió vestido de...
-¿Payaso?, ¿eres un payaso?. ¿De dónde sacaste el traje?.
-El dónde no es importante, lo importante es el por qué.
-¿Y por qué?.
-No lo sé, el caso es que me parecía apropiado para esta tarta.-La verdad es que un poco sí. Pero no sé qué le ayudarían los zapatazos grandes y rojos a moverse por la cocina sin pisarme.


Tras montar la buttercream, empezó a hacer calor. Y ya sabéis lo enemiga que es la buttercream del calor... Ahí fue cuando el chef desapareció de nuevo y apareció otra vez, (esta vez sin "chas" ni trucos de magia), con su bata blanca de científico, unos guantes y unas gafas de soldador. (No...no me preguntéis por qué, tampoco tiene explicación). Ya hacía rato que había acabado de montar las capas y la había dejado enfriar en la nevera. Cuando apareció, se puso manos a la obra y acabó de decorarla con los churretes que veis. No quise molestarle porque, tras las gafas de soldador, (que por cierto le quedaban grandes), se le veía cara de concentración.


Este mes ha sido Biljana, de "Mis dulces joyas", la que nos propuso el reto de una tarta de cumpleaños, (no vuelvo a repetir lo de tarta festiva por si hay por aquí alguna mente perversa como la del chef...Suerte que algunos niños no tienen maldad...).

Pinchando aquí debajo, en el logo del reto, podréis ver el resto de propuestas de nuestras compis.



Rainbow cake:



Ingredientes para los bizcochos (molde de 21 cm):

 6 huevos L
 Medio litro de leche entera
 650 grs. de azúcar blanco
 350 ml. de aceite de oliva suave (o aceite de girasol)
 2 cucharaditas de extracto de vainilla
 650 grs. de harina
 2 cucharaditas de levadura química
 Una pizca de sal


*Nota: Tened en cuenta que, aunque las cantidades os parezcan muy grandes, vamos a hacer una tarta con 6 bizcochos...Es decir, es una tarta generosa, más o menos, el doble de lo que solemos hacer habitualmente, por eso, no os asustéis!!. Palabra del chef.


Preparación de los bizcochos (6 bizcochos de 6 colores):

 Precalentamos el horno a 170º y preparamos nuestro molde o moldes. Pondremos en la base un poco de papel de hornear y además, untaremos con mantequilla y harina o un spray que nos permita desmoldar sin dificultad.

 Montamos las claras con la pizca de sal hasta que formen picos suaves, y reservamos en la nevera. Os va a llevar un rato si lo hacéis con batidora manual porque son bastantes claras, pero no desesperéis.

 Por otro lado, mezclamos las yemas con el azúcar y los yogures.

 A continuación, añadimos a la mezcla anterior el aceite de oliva y el extracto de vainilla, mezclando de nuevo bien.

 A parte, tamizamos la harina y la levadura y la añadimos a la mezcla de ingredientes húmedos en varias partes, revolviendo bien pero sin batir en exceso. Os recomendamos que lo hagáis con unas varillas de forma manual.



 Por último, añadimos las claras en 2 partes, para que nos sea más fácil, y siempre con movimiento envolventes para evitar que se bajen.

 Divimos la mezcla en 6 partes iguales. Podéis ayudaros de una cuchara para helados o pesando las masas. Añadiremos a cada masa un color. Nosotros utilizamos los colorantes en gel de Wilton: violeta, azul real, verde musgo y verde kelly, amarillo dorado, rojo (sugarflair), y mezcla de ambos para el naranja.

 Si vais a utilizar uno o dos moldes, deberéis tapar la mezcla bien con papel film y guardar en la nevera hasta que vayáis a hornear.

 Metemos en el horno nuestro primer bizcocho, a la misma temperatura y unos 20 minutos. Como un layer cake normal. Sacamos y dejamos enfriar en el molde unos 10 minutos antes de desmoldar y dejar enfriar por completo sobre rejilla. Por último, cuando estén fríos completamente, los envolveremos en papel film hasta que vayamos a utilizarlos, pero sin meterlos en la nevera. Nosotros los dejamos unas 4 horas antes de empezar a montar la tarta.


Ingredientes para la buttercream:

 500 grs. de queso de untar (tipo philadelfia)
 400 grs. de mantequilla sin sal
 4 cucharadas de nata para montar
 400 grs. de azúcar glass.


Preparación de la buttercream:

 Sacamos la mantequilla y el queso de la nevera al menos media hora nates para que estén más manejables.

 Batimos bien la mantequilla hasta que quede cremosa y añadimos el azúcar glass en varias partes, mientras vamos mezclando, para que nos sea más fácil y se integre mejor.

 Añadimos el queso y seguimos batiendo bien. Aquí es cuando, si veis que la mezcla está demasiado seca y os cuesta batir, añadiremos las cucharadas de nata, hasta conseguir la textura adecuada, cremosa y manejable.



Montaje de la tarta:

 Cuando los bizcochos estén ya fríos, pondremos un poco de la buttercream en un plato, un pegotito para poner encima el primer bizcocho y que no se mueva. También podéis montarla en un plato giratorio y luego pasarla al plato de presentación. Echaremos una capa de buttercream, esparciendo bien y dejando que caiga por los lados, vigilando que la capa que echemos sea la misma en todos los pisos de la tarta, para que nos quede igualada. Ponemos un bizcocho encima, siguiendo los colores del arcoiris, y acabaremos por cubrir la tarta entera con una capa "sella-migas" de buttercream antes de meterla en la nevera al menos 1 hora. Si lo deseáis, pasada esta hora, podéis darle otra capa, nosotros la decoramos ya directamente y al probarla, tenía la cantidad justa de crema.

 Para la decoración, utilizamos la misma buttercream. La dividimos en 4 partes y echamos 4 colores que después metimos en 4 mangas. Como os dijimos, si veis que la buttercream empieza a "espurrupuciarse" un poco, metedla en la nevera hasta que coja cuerpo para poder manejarla. Y con cuidado, iremos haciendo los churretes, de abajo a arriba. 
(Si queréis un tutorial de cómo hacemos los churretes, decídnoslo y preparamos uno para la próxima).



Nota: Como os dije al principio, debéis controlar el calor que haya en la cocina, porque es fatal para la buttercream. Nosotros la metimos un poco en el congelador para que estuviese bien fría y poder manejarla, pero no teníamos mucho tiempo. Si podéis dejarla en la nevera hasta que esté manejable.

Nota 2: Para conseguir los churretes de varios colores, necesitaréis varias mangas pasteleras, paciencia y, ¡¡nada de calor!!. Ponéis un churrete, lo aplastáis y seguís con los demás, alternando los colores.

Nota 3: El sabor de esta buttercream es parecido al frosting de queso hecho con nata, (al fin y al cabo, nata y mantequilla son lo mismo).

Nota 4: Si no tenéis mucho calor en el lugar donde vivís, podéis dejarla a temperatura ambiente, ya que se conserva bien hasta 4 días. Si la metéis en la nevera, os quedará la miga un poco más densa y menos esponjosa.




 Valoración del chef: Aún no siendo la bandera gay, sigue siendo una tarta alegre y divertida ideal para cualquier cumpleaños, (en los que no haya malpensados como yo). El bizcocho es tierno y esponjoso y la crema no resulta nada empalagosa. La combinación de bizcocho y crema resulta perfecta. No te llena demasiado y te puedes zampar hasta 3 trozos tú solito de una vez, (comprobado, ¡¡guauu!!).


Esperamos que la probéis en casa y nos contéis qué tal os ha ido, (sin que se os espurruche la buttercream, claro). No olvidéis echarle un vistazo al resto de propuesta de "¡Qué rico mamá"! porque son todas estupendas.

Sed buenos y comed muuuucho, muuucho dulce. Pero no os olvidéis de hacer luego ejercicio ;)
¡¡Abrazo de osote!!


Honey Kiss.
Peace, Love & Music.