miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡¡Feliz 2015!! =)

No podíamos dejar este 2014 tan especial sin desearos a todos unas felices fiestas y próspero y bonito 2015 cargado de felicidad, buenos propósitos y muchas, muchas cosas buenas.
Esperamos que esta Nochevieja la paséis genial, en compañía de los vuestros, que la disfrutéis al máximo y que os comáis las 12 uvas! jaja. Cuky ya las está cambiando por 12 chuletones. Yo lo veo misión imposible pero él es feliz...
Además, lo tengo ya cacharreando en la cocina preparándome alguna tarta, porque sí, esta servidora, mañana, día de año nuevo, se hace un añito más vieja... Pero sólo en el carnet, porque sigo siendo una de las niñas de Peter Pan.
Espero que vosotros disfrutéis también de estas fiestas como solíais hacer de niños, reviviendo esa magia y esa inocencia de cuando éramos peques y todo nos parecía precioso, mágico y auténtico.


Feliz año a todos los niños grandes =)
¡Un puñado de besos y un abrazo de osote para todos!
Sed felices.




martes, 23 de diciembre de 2014

Cuando Cuky conoció a Olaf

¡¡Buenos y navideños días!!
¿Cómo estáis en estas vísperas de comilonas?. Nosotros seguimos siendo pobres, y eso que Cuky este año compró más décimos que cupcakes se come a la semana. Y es aquí donde comienza la historia que nos trae el título del post y los cupcakes que compartimos hoy con vosotros.

En un intento por hacerse rico sin trabajar y no pegar palo al agua más en la vida, Cuky se recorrió todas las administraciones (y no administraciones) de España desde verano para encontrar el décimo perfecto.  
Siempre intenta buscar un número variado, porque en la variedad, según él, hay más posibilidades. Pero, tras años de no tocarle ni lo puesto, y de hacerse trajes y gorros de chef con los décimos no premiados, de querer estafar a administraciones y pequeños comercios tapando las fechas de los boletos de otros años que coincidían con los ganadores de los por entonces actuales, Cuky decidió emprender una peregrinación en busca de la sabiduría. A ver si un mayor conocimiento le traía también la paz o los millones, (esta segunda opción traería también la paz para él).

En su peregrinación pre-invernal, no se fue a Ceylan, a buscar un perfume y salir en un anuncio, no. Tampoco se fue a buscar a Valentina, (cuando todo el mundo lo hacía), ni llamó a Chloé por teléfono, diciéndole lo guapa que estaba...(sí, me están afectando mucho los anuncios de perfumes...¿no son muy absurdos?)... El caso es que, no hizo ninguna de esas cosas extrañas que suele hacer el chef.
El chef se fue a tierras gélidas, a despejar la mente. A ver si un poco de ventisca, frío y nieve le traía la paz o el número premiado que buscaba. (La cosa es, que no sé cómo esperaba encontrar ninguna de las dos cosas...)


Ataviado con un anorak invernal, un gorro, gafas de nieve, esquís (para por-si-a-caso), botas 3 tallas más grandes, sin hatillo y tan sólo con lo puesto, emprendió su viaje al polo norte. Claro que yo pensé al principio, ignorante e infeliz de mí, que iba al polo sur.
¡¡Al inexplorado polo norte!! Cuando me enteré en su carta...¡Pero, ¿a quién se le ocurre?!.A él nada más.

Pero os seguiré contando, que seguro que estáis impaciente por ver cómo continúa la historia...

En su peregrinación, Cuky se encontró con una pequeña pero acogedora casita a la que decidió asomarse para cotillear quién vivía allí en mitad de ninguna parte,(porque, aunque es un perrín peludín, tiene un poco de alma de gato, y en todos los lados tiene que meter el hocico a "golifrar").

Al tocar a la puerta, alguien le abrió casi al instante. Era un muñeco de nieve muy simpático y con muchas ganas de hablar. Resulta que al muñequín le encantaba la compañía, pero ya llevaba una semana solo en aquella casita y se estaba volviendo tarumba. Al final, entre cupcakes, varios tés, mucha conversación, varias horas y mucha nieve fuera, el extrovertido muñequín le contó que había decidido irse allí, al polo norte para encontrar un poco de paz. ¿La misma que buscaba Cuky?, no, recordad que Cuky buscaba billetazos, este muñequín buscaba tranquilidad.
La cosa es que, como Cuky relataba en la carta, le parecía de lo más extraño que un muñequín de nieve pasase la mayoría de su tiempo en Los Ángeles, un muñeco de nieve, ¡con el calor que hace!, ¿pero estamos locos?.
Tras unos cuantos días. Cuky regresó, con unos cuantos kilos de más, unas cuantas historias y un montón de recetas de cupcakes. La que os traemos hoy, entre otras.

Al final resultó que el tal muñequín de nieve era Olaf, uno de los personajillos de la peli de Disney "Frozen"...Fíjate tú por dónde, Cuky siempre haciendo amigos famosos y ni lo sabe.
Con razón se había ido al polo norte, buscando la paz y la tranquilidad que le traía un lugar apartado y abandonado, en medio de la nada. Sin cámaras sin fans histéricos.
Ahora, que se encontraba grabando un proyecto para Navidad en Nueva York, le cuenta a Cuky en su última carta que añora los días en que comían cupcakes y hablaban de sus aventurillas frente al fuego hasta las tantas de la madrugada.


Cupcakes "Frozen"
ó Cupcakes "Rafaello"


(Receta cedida por Olaf)

Ingredientes (para unos 10-12 cupcakes):

~75 grs. de mantequilla 
~100 grs. de azúcar blanco
~2 huevos L
~80 grs. de coco rallado 
~90  grs. de chocolate blanco 
~80 ml. de leche de coco 
~120 grs. de harina 
~1 cucharadita de extracto de vainilla
~1 cucharadita y media de levadura química
~Una pizca de sal


Preparación:

~Ponemos el horno a precalentar a 170º y preparamos las capsulitas.
~Derretimos el chocolate junto con la mantequilla, al microondas o a baño maría. Si lo hacéis al microondas, ya sabéis, tened cuidado de que no se os queme, (ni que os caiga en una pata al sacarlo corriendo como a Cuky...)
~Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservamos en la nevera.
~Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que blanqueen y dupliquen su tamaño. A continuación, añadimos el chocolate ya derretido y batimos de nuevo.
~Seguidamente, añadimos el extracto y la leche de coco, batiendo de nuevo.
~Por otro lado, mezclamos el coco rallado junto con la harina, tamizada, y la levadura, y añadimos a la mezcla de ingredientes húmedos, removiendo poco, lo justo para que todo se mezcle bien.
~Sacamos las claras de la nevera y las incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes.
~Vertemos en las capsulitas, sin llenar más de 2/3 de su capacidad, y horneamos unos 20-22 minutos.
~Sacamos y dejamos enfriar en el molde 10 minutos antes de dejarlos sobre una rejilla hasta que enfríen por completo.



Ingredientes para la buttercream y la decoración:

~200 grs. de mantequilla sin sal
~350 grs. de azúcar glass
~125 grs. de chocolate blanco
~3 cucharadas de leche (o nata)
~Coco para echar por encima
~Almendras picadas para echar por encima


Preparación:

~Ponemos el chocolate a derretir y dejamos templar.
~Sacamos al menos una hora antes la mantequilla de la nevera, para que esté más blandita y manejable y batimos junto con el azúcar glass. A nosotros nos gusta batir primero la mantequilla e ir añadiendo el azúcar poco a poco.
~Añadimos la leche y batimos de nuevo.
~Por último, añadimos el chocolate ya templado, batiendo una vez más y obteniendo una consistencia adecuada y manejable, que sería parecida a la que tiene un helado.
~Decoramos los cupcakes y espolvoreamos por encima coco y almendra picada.




Nota: Estos cupcakes (llamados rafaello), están basados en un bombón de ferrero rocher que seguro conoceréis y están guauuubuenísimos.

Nota2: Si no os gusta el coco, no os preocupéis, a penas se nota, pero le da a los cupcakes un toque muy especial. Siempre podéis omitir o sustituir alguno de los ingredientes =)



Valoración: Cómo echo de menos a mi amigo Olaf...Qué buenos momentos pasamos al calor de la chimenea y qué de recetas me llevo...Algunas serán secretas pero esta quería compartirla para no llevarme yo solo el empacho estas Navidades, ¡guau!

Valoración final: 7 guaus.




Cuky al final, no encontró el décimo, ni siquiera se acordó del sorteo de la lotería, (que nos dejó un año más igualmente pobres pero ricos de espíritu, jajaja), sin embargo, encontró un buen amigo que comparte con él el gusto por el dulce.


Como ya casi es Nochebuena, y Navidad, queremos desearos a todos unas felices fiestas y despedirnos, hasta el próximo post navideño (porque seguimos aquí, ¿cómo vamos a irnos en Navidad? ¡¡con lo que nos gusta!!), con una canción que, para mí, tiene mucho significado, sobre todo en estas fechas. Unas fechas alegres por un lado, y de nostalgia por otro, que nos traen muchos recuerdos y que nos recuerdan también las ausencias que hay en la mesa. Esta canción para mí es uno de esos recuerdos. Una de esas ausencias.
Pero no queremos ponernos tristes. La vida sigue y hay que disfrutar de todas las pequeñas cosas. Por eso, sed muy felices y aprovechad cada momento de estas fiestas invernales, rojas, blancas y llenas de luces. Y sobre todo, os dice Cuky: Comed con moderación, lo que os sobre, me lo mandáis a mí, ¡¡guau!!.


¡Abrazo navideño invernal de osote del polo Norte!
(Creo que volveremos a tener noticias de Olaf!)

Honey Kiss.
Peace, Love, Music...And Christmas is here!



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Tallando calabazas...

...Sí, de esto ya hace un mes. Un mes largo. Ya estamos casi en Navidad, sin el casi. Pero, antes de empezar a publicar recetas de Navidad, queríamos publicar esta receta de cupcakes de calabaza que nos ha encantado.
Pero aaaaantes, quiero contaros la historia de cómo tallamos calabazas este año.
No es que solamos hacerlo siempre, pero este año Cuky, (que cada vez se siente más yankee), quería tallar calabazas y salir a recoger chuches por Halloween. Lo primero parecía más fácil que lo segundo, porque Cuky no tenía disfraz...Así que, antes de salir a por las chuches, nos pusimos a tallar calabazas cuando me di cuenta, sola ante la primera calabaza, grande y oronda, de que no tenía el tallador de calabazas de rigor. Y claro, así no se podía. Pero también me di cuenta de que Cuky no estaba frente a su calabaza. Y fue cuando oí cacharrear de fondo, (siempre que oigo cacharrear, me echo a temblar), al poco, apareció el peludo por la puerta con una especie de...¿martillo?, ¿destornillador?, ¿una mezcla de ambas cosas?,...Un vete-tú-a-saber-qué, que me enseñó como un gran hallazgo. Como si fuese el oro de los nazis, o las ruinas de la Atlántida. Llegó, me lo enseñó como enseñaba Rafiki a Simba esperando una reacción que por mi parte no llegaba.

~ .....
-¿Y bien?...
~ Y bien...¿qué?.
-¿Qué me dices?.
~¿De qué contenedor sacaste eso?.
-....
~ .....
-¡¡¡¡¿CONTENEDOR?!!!! ¡Es mi nuevo talla-calabazas-6000!. -(Dijo con una sonrisa en la boca). Ya me daba penita decirle nada más, así que, probamos su súper talla-calabazas mientras nos tomábamos un té.

El resultado fue...fue...Una carnicería de calabazas. Todo empezó muy bien, el peludo ya llevaba hecho un ojo de su calabaza de "Lindo Pulgoso" cuando el talla-calabazas empezó a moverse cada vez más rápido y a echar humo. El peludete asustado, lo tiró al suelo y nos apartamos prudentemente, arrastrando con nosotros el mantel de la mesa donde estaban las calabazas...Total, que cayeron al suelo justo encima del talla-calabazas espídico que acabó destrozándolas enteras. Como parecía seguir ocioso, se nos ocurrió tirarle algo encima, a ver si paraba. A Cuky se le ocurrió tirar una pota, seguido de un par de tazas,y un par de collejas mías,(las tazas eran muy monas....Eran). Al final,decidimos dejar al talla-calabzas ahí, liberando energía hasta que se cansase y nos fuimos a quitarnos los restos de calabaza y a ver una peli. De vez en cuando, íbamos a echarle un ojo al artilugio, que parecía ir cansándose, hasta que, a eso de la hora de cenar, fuimos y ya estaba dando los últimos coletazos. Cuky le dio el toque de gracia y le hizo un entierro digno. Al fin y al cabo, era uno de sus inventos, le acaba cogiendo cariño, aunque tuviese horas de vida. 
Lo peor es....Que otra vez la cocina quedaba hecha una pocilga, sólo le faltaban los cerditos....Si al menos hubiese tenido cerditos...Habría estado bien...Con lo rositas y los monos que son. Me iría con los cerditos a jugar y Cuky se quedaría limpiándolo todo. En un mundo paralelo. Pero no en este. En este Cuky fingiría un ataque de lumbago y me tocaría limpiar a mí. Tal cual.





Cupcakes pre-navideños de calabaza:



(Receta del chef):


Ingredientes:(Para 18-20 cupcakes):

-250 grs. de puré de calabaza 
-70 ml. de buttermilk*
-125 ml. de aceite de oliva suave
-2 huevos (tamaño L)
-1 cucharadita de extracto de vainilla
-220 grs. de harina
-225 grs. de azúcar moreno
-1 cucharadita y media de levadura química(royal)
-1 cucharadita de canela en polvo
-1/2 de nuez moscada en polvo
-Una pizca de sal



Preparación:

-Precalentamos el horno a 170º y preparamos nuestras capsulitas.

-Separamos las claras de las yemas y montamos las claras con la pizca de sal (menos de media cucharadita). Reservamos en la nevera.

-Batimos el azúcar con las yemas hasta que espumen y blanqueen, (doblarán casi su volumen, tardaremos un par de minutos con una batidora eléctrica).
-Añadimos el aceite y batimos de nuevo. A continuación, el extracto de vainilla, volviendo a batir de nuevo.

-Por otro lado, hacemos el buttermilk, ya que, no suele ser fácil encontrarlo ya hecho. Ponemos 70 ml. de leche entera o semi con una cucharada de jugo de limón y esperamos unos 10 minutos hasta que se corte.

-Preparamos también el puré de calabaza. Si lo hacemos casero, lo habremos tenido colando de un día para otro, para quitarle el exceso de agua. 
Añadimos el puré de calabaza y el buttermilk a la mezcla que ya tenemos, batiendo.

-Mezclamos a parte los ingredientes secos: la harina, las especias y la levadura, tamizándolos bien, y añadimos a la mezcla anterior, batiendo lo menos posible, lo suficiente tan sólo para que la mezcla quede homogénea.

-Por último, añadimos con movimientos envolventes y poco a poco, las claras que teníamos montadas y reservadas. Y llevamos al horno unos 20-25 minutos. (A partir de los 20 nosotros comprobamos pinchando con un palillo. En ese tiempo, los nuestros ya suelen estar hechos, pero esto depende del horno, así que es bueno ir viendo).


Nota: La cobertura es nata montada con azúcar.





Valoración del chef: Son unos cupcakes muy esponjosos y otoñales. Con un sabor y olorrr...mmmm....guau-característico que no os dejará indiferentes. Lo más difícil de todo, (si es que hay algo guau-difícil), es hacer el puré casero...Pero como ya teníamos las calabazas deshechas gracias a mi talla-calabazas 6000, fue cupcake comido, ¡gruff, gruff!.



Valoración final del chef: 7 guaus.

*(En la nueva escala de 1 a 8 guaus).






Al final, el talla-calabazas sirvió de algo. Cuky todavía se sigue lamentando, pero eso no le impide volver a maniobrar en la cocina con los cacharros. Ya tiene una nueva idea rondándole la mente...

Queríamos agradecerle a nuestra amiga Nieves, del blog "Saboreando delicias" el premio que nos había concedido antes de irnos de vacaciones. Sentimos haber tardado en publicarlo en el blog. Muchas gracias guapa =) Nos hace una ilusión tremeneda.
Esta vez no seguimos con la cadena porque estamos un poco liados, pero prometemos ponernos al día.

Pronto os traeremos recetas navideñas, que estamos deseosos de hacer, de probar y de enseñaros.
Entre tanto, disfrutad de estos días tan blancos, fríos y navideños como intentaremos hacer nosotros.

Sed felices y comed muuuucho turrón (el de nestlé de dulce de leche está de rebañarse los bigotes...Y el de crema catalana, y el de suchard de oreo, y.....)
¡¡¡¡Abrazo y besote de Papá Noel gordote y feliz (sin que la barba pinche)!!!!

Honey Christmas Kiss.

Peace, Love, Music...¡And Christmas is coming!



domingo, 30 de noviembre de 2014

¡Estamos de vuelta! Asaltando a "Rebuscando en la despensa"

Ayyyyyyy....Una vez más asaltando...Quién nos iba a decir que estaríamos una temporada más aquí, poniéndonos el uniforme de asaltadores y entrando en la cocina de algún blogger@ incauto para hacernos con un botín suculento...
Pero antes de nada, teníamos que encontrar el uniforme de asaltadores, y habiendo estado el verano de por medio, no era tarea fácil. Cuky, que tiene siempre el mismo tipín, ya sea verano o invierno, ya halla fiestas de por medio u operación bikini, (sí.....le odio...pero es tan achuchable y tan repollín que..que...se le perdona), él siempre está igual. Así que, el problema no era que no le entrase el traje de asaltador, el problema es que, igual que el tipín que le acompaña todo el año, el desorden también. Es como un genio chiflado,(que los grandes genios siempre están chiflados, así que, podemos omitirlo), se siente bien en un desorden ordenado. Pero no cuando hay que encontrar cosas. Cuando hay que encontrar cosas llega el momento peludo de ponerse nervioso. Y ¿a quién le toca encontrar su traje de asaltador?, a la tonta,(sí,yo), y de ahí se deriva un diálogo de besugos para intentar sacarle a gertrudi dónde pudo haberlo dejado...
"Que si no me digas dónde está, la última vez que lo vi en Mayo estaba en la silla de la habitación...", "Sí claro, ahí está muy bien", "pues ya me dirás dónde lo pongo...", "pues en un cajón o en el armario, bien doblado y recogido...", "que si ya me estás gritando...", que si me voy a la cocina a cocinar algo rico para que se me pase el disgusto..."
... Total, que al final se desentendió y me puse yo a buscar su traje...

Así que, mientras sentía cacharrear a lo lejos, en la cocina, me puse manos a la obra con uno de mis métodos infalibles...En realidad el único que tengo para encontrar cosas. Miento, el segundo que tengo para encontrar cosas. El primero es esperar a que aparezcan....(supongo que este es el método que sigue siempre el peludo).
Y mi método es retroceder en el tiempo, claro que si tuviese una máquina mucho mejor, pero no, me refiero mentalmente. Y retrocediendo, retrocediendo, y el otro mientras tanto, cacharreando, cacharreando, llegué a la conclusión de que el traje de asaltador se lo había guardado yo bien lavado y planchado en su armarito,...Pero eso no se lo podía decir. 
Sigilosamente, fui a cogerlo y vi que...¡¡Horror!!, tenía un manchurrón que no se había quitado con el lavado anterior...Así que, aprovechando el momento en el que el chef había dejado su obra en el horno y se había ido a echar la 7ª siesta del día, puse la lavadora con el traje y me fui a estudiar.



Cuando volví para tenderlo...No me digáis cómo, el traje estaba blanco. ¡¡¡BLAAAAAANCO!!!, que ya me diréis cómo pasa de negro a blanco con un lavado...¡¡Ni vanish lo consigue!!...Total que así no podíamos asaltar pero ya no nos quedaba tiempo. Desperté al peludo y, mientras nos zampábamos lo que acababa de salir del horno, así, a lo loco, hablamos del tema y dijo que se encargaría de todo...Aquello me dio miedo, pero decidí confiar en él.
Me fui a estudiar de nuevo, con la barriguilla llena, (mal asunto si queréis manteneros despiertos),y por la noche, salí de mi habitación-zulo con mi traje lista para un nuevo asalto. Cuando lo encuentro ahí, en el pasillo, con una media color carne en la cabeza, unas mallas negras a las que había hecho un agujero para el rabín y un antifaz casero que tenía los agujeros de los ojos en mal sitio puestos... Eso sí, la bolsa del dólar no se le olvida nunca.
Pues de esa guisa nos fuimos a asaltar a "Rebuscando en la despensa".
Y menos mal que nunca hay nadie despierto porque si nos viesen, nos grababan para mandarnos a vídeos de primera...Eso sí, 20 años más tarde porque los vídeos de primera nunca son actuales(ejem, ejem).



Galletitas de avena:



(Receta chorizada a "Rebuscando en la despensa")


Ingredientes:


80 grs. de azúcar moreno
210 grs. de harina de avena (nosotros molimos la avena, la receta original pone 150 grs. de harina integral y 50 copos de avena a parte)
1 cucharadita de levadura (en lugar de 1/2 de la receta original)
80 grs. de mantequilla a temperatura ambiente (sacadla media horina antes de utilizar)
70 ml. de nata para montar
1 huevo


Preparación:

Precalentamos el horno a 180º.

Mezclamos a mano el azúcar junto con el huevo y la mantequilla evitando que queden trocitos o grumos. A continuación añadimos la nata.

Añadimos a la mezcla la harina junto con la levadura y amasamos manualmente hasta que quede una mezcla que pueda manejarse sin pegarse a las manos.

Hacemos unas bolitas del mismo tamaño y las vamos aplastando, dejando un grosor de 1 cm aproximadamente. Colocamos sobre la bandeja de horno con papel vegetal y horneamos durante unos 10 minutos. Siempre que hacemos galletas debemos de prestar especial atención al tiempo pues pueden quedarnos muy duras. Suele parecer que quedan blandas según las sacas pero a medida que enfrían, se van endureciendo, así que vale más pecar de dejarlas poco hechas, consejo del guau!.



Nosotros optamos por no bañarlas en chocolate (esta vez), aunque solemos bañarlo tooooooodo en chocolate, pero dijimos...Vamos a hacerlas un poco "light" venga, que no se diga que sólo guardamos el tipín en verano(bueno Cuky...ya sabéis Y_Y).


Valoración del chef: Aunque la avena sepa como si chupases un cartón de cereales de los malos, de marca blanca, estas galletitas os sorprenderán y os harán relameros. Yo ya estoy cocinando las siguientes...¿Me puede pasar alguien unos copinos de avena? ¡guau!.

Valoración final: 2 guaus.




Como el peludo andaba embutido en la media y las mallas no le dejaban caminar sin parecer un robot, acabamos pronto el asalto sin desmantelar mucho la cocina...Algo impropio en el peludo.

Al final, nos comimos las galletas mientras diseñábamos un nuevo traje de asaltador para el chef...A partir de ahora dice que lo va  dejar debajo de la almohada de la cama...Como el pijama..Y ahora que lo pienso,¿dónde va a meter el pijama?...~


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Look del blog: Como podéis ver también (y lo dejamos para el final para no quitarle protagonismo al asaltablogs), hemos cambiado el look del blog. Aún nos quedan algunos retoquillos pero, este es ya el aspecto final,¿qué os parece?=)
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¡¡Abrazo de osete relleno de miel para todos!!
(¡Cada vez está más cerca la Navidaaaaadd! Wiiii)



Honey Kiss.


Peace, Love & Music.