miércoles, 23 de noviembre de 2016

"Dulces comerciales de la infancia I" - Bizcochitos tender milka

Era tarde. Una de esas noches de fin de semana en las que llueve y ya empieza a hacer frío, y Cuky y el niño-grande estaban recogiditos bajo una manta ocupando todo el sofá mientras veían una peli de Rocky (en realidad, veían varias pelis. Ya iban por la 3ª, tocaba maratón). Como la peli estaba ya empezaba y me daba mucha rabia, (además de que no me hacían sitio en el sofá), decidí calentar un poco la casa con el calor del horno preparando algo rico para conseguir que me hiciesen hueco luego, sobornándolos con dulce.
Mi plan era perfecto.
Iba a pasar una tarde en la cocina tranquilamente, sin tener que recoger los trastos del chef.
De hecho, esperaba que el chef ni se enterase de que estaba cocinando porque se había quedado medio sopa allá por la primera película pero, de vez en cuando, abría los ojos como hacen los viejos y decía algo así como: "No estoy durmiendo, estoy pensando"...



Tenía la receta perfecta, todo preparado y el horno precalentado, incluso me puse un poco de música como hago siempre para cocinar. Había metido el bizcocho en el horno y, atraídos por el olor y el calor de la cocina, el niño-grande y el chef aparecieron como las moscas a la miel.

-<<¿Qué preparas?, ¡gruuf!.>> - El chef todavía tenía el pelo aplastado de haberse quedado dormido de ese lado y un ojo "pipa" medio cerrado todavía. El niño grande estaba rojo como un tomate del calorcito de la manta. Ahora que habían quitado el calor, venían a quitar el hambre.
-<<Ahh..Ya lo verás.>>
-<<¿Son tenders?.>> -....Mierda. Siempre que me quiero hacer la interesante, me sale el tiro por la culata.
-<<Igual...>> -Claro, no era muy difícil saberlo, había visto la receta encima de la mesa. Ahí no estuve rápida.

Total, que se lo tuve que contar. Pero no les dejé tocar nada. Como estaban impacientes, ya no podían concentrarse en la película. Bueno, eso y que tenían hambre, según ellos. Pero hambre de dulce, y no les valía cualquier cosa.
Ahí estuvieron sin quitarme ojo de encima hasta que acabé los bizcochitos tender y nos pusimos a merendar. Tanta ansia tenían que casi no me dejan ni darles el baño de chocolate. Bueno, y qué decir de su escrutinio. Entre el calor del horno y el fichaje que me hicieron mientras cocinaba, me sobraba hasta el jersey.



Pero al ver el resultado de estos bizcochitos, mereció la pena. 
Mientras merendábamos, al chef se le ocurrió que esta receta podría ser la primera de una serie de recetas que haríamos para el blog tituladas "Dulces comerciales de la infancia". Me pareció una gran idea porque los tender fueron uno de mis postres comerciales favoritos de mi infancia...Y adolescencia.. Y juventud...Y lo que me quedará hasta que los quiten del mercado, (señores de Milka, no lo hagáis). 






(Receta de la pinche Kim)


~4 huevos L
~2 cucharadas de leche 
~200 grs. de harina
~250 grs. de azúcar blanco
~1 cucharadita de vainilla en pasta
~Una pizca de sal




~300 ml. Nata para montar (con al menos el 35,1% de materia grasa)
~Azúcar blanco (al gusto)
~Cacao en polvo desgrasado (Unas 2 cucharadas soperas) (Tipo Valor)





~Chocolate con leche de cobertura






~Precalentamos el horno a 160º sin ventilador (150º con ventilador), calor arriba y abajo y forramos nuestra bandeja de horno con papel vegetal.

~Separamos las yemas de las claras y montamos estas últimas con la pizca de sal, hasta que se formen picos más o menos firmes. Reservamos en la nevera.

~Por otro lado, batimos las yemas con el azúcar unos 5 minutos, hasta que blanqueen y queden esponjosas y añadimos el extracto de vainilla, sin dejar de batir, otro par de minutos.

~Ahora, añadimos la harina tamizada, poco a poco, removiendo lo justo para que se integre. Cuando la mezcla ya sea homogénea, añadimos las claras que teníamos reservadas en la nevera con movimientos envolventes y en dos partes, para que nos sea más fácil. Llegaremos bien al fondo del bol para que se mezcle todo bien.

~Vertemos la mezcla en la bandeja de horno sobre el papel vegetal y, ayudándonos de una lengua de gato o espátula, esparciremos la mezcla formando un rectángulo de un grosor igual por todos los lados.

~Llevamos al horno, a la misma temperatura, durante unos 10 minutos. Pasado este tiempo, sacamos y volcamos la parte "desnuda" del bizcocho rápidamente sobre otro papel vegetal para poder despegar el papel vegetal de la parte de abajo.
Ahora viene lo más delicado, quitaremos el papel vegetal pegado, con mucho cuidado y, rápidamente (el bizcocho deberá estar aún caliente), enrrollamos con mucho cuidado y dejamos de esta forma enfriando sobre la rejilla.




~Mientras enfría nuestro bizcocho, podemos ir preparando el relleno de cacao. Para ello, empezaremos a batir la nata, que deberá estar muy fría y, cuando empiece a espesarse, añadiremos poco a poco el azúcar, sin dejar de batir.

~Cuando la nata comience a estar casi montada (pero antes de que lo esté), añadiremos el cacao, cucharada a cucharada, sin dejar de batir, asegurándonos de que se esparce bien por toda la nata. Veréis que el cacao hace que la nata coja consistencia.

~Cuando nuestro bizcocho halla enfriado, desdoblamos con mucho cuidado, partimos en dos partes igual (a lo largo),  y rellenamos con esta mezcla, enrrollándolo de nuevo con cuidado. 

~Enrrollamos cada parte con mucho cuidado y envolvemos bien con papel film, apretando ligeramente. Los llevaremos a la nevera donde reposarán de un día para otro, para que cojan consistencia y podamos cortar nuestros bizcochitos. 




~Una vez pasado este tiempo, sacamos nuestros rollitos de bizcocho y quitamos el papel film. Cortamos en partes iguales.

~Tan solo tenemos que fundir nuestro chocolate, al microondas o al baño maría, y colocar nuestros bizcochitos ya cortados sobre una rejilla. Volcaremos el chocolate sobre los mismos y dejaremos que el exceso de chocolate caiga antes de dejarlos reposar sobre un papel vegetal para que el chocolate endurezca.
Podemos hacerles alguna decoración por encima con el chocolate, como más os guste.






Esperamos que disfrutéis de estos bizcochitos tanto como nosotros =)

¡Feliz semana!

¡¡¡¡Abrazo de osete tierno!!!!



martes, 15 de noviembre de 2016

Cuky el "yogurtelano"

A Cuky le encantan los yogures de sabores, sobre todo de sabores de cosas cotidianas, como los yogures de "La Lechera" de galleta, de trufa,... Eso sí, con los que no puede es con los de kiwi. No le gusta ni la fruta, ni la fruta en los yogures. Es algo que le puede. Tuerce el hocico y no hay quién se lo de a oler siquiera.

Hubo una época, en la que el chef quiso dedicarse a "crear" yogures, (sí, crear. Porque todo lo que hace el chef con sus patitas peludas son "creaciones").
Casualmente, fue la época que pasó de relax en Grecia, cuando intentaba desconectar del mundo y empaparse del sol...Y no hacer nada, pero nada absolutamente. Un año perruno-sabático.

El chef conoció a un guau griego que tenía una pequeña tienda de yogures, y le propuso un trato: Durante aquel verano, le enseñaría a elaborar yogures y podría venderlos en su tienda para ganarse unos dineros. Por aquel entonces, el chef todavía no era el chef-perruno que conocéis ahora. Era más bien un guau con muchas ideas y muchos pájaros en la cabeza también, que no sabía hacia dónde orientar su creatividad, (de ahí que fuese dando tumbos de profesión en profesión, que tuvo más profesiones ya que Homer Simpson).



Pero el chef no podía conformarse con elaborar yogures naturales griegos (y de fresa, ¡ojo!). Quería elaborar algo más novedoso y rico. Algo extravagante y peculiar: Queso azul con avellanas, (sí, con avellanas, no con nueces, qué os pensáis), membrillo con jamón serrano, ketchup y mostaza (al menos, estos dos pegaban entre sí....pero no para un yogur), nubes de malvavisco y sprite,...Y ahí vino la devacle.
Los paladares griegos no estaban preparados para las extravagancias y el talento yogurtero del chef y el negocio duró poco. Pero el chef, que es un luchador perruno, (por si lo preguntáis...también tuvo su época de luchador mexicano...), siguió adelante. Pasó sus últimos días en Grecia escribiendo un libro-recetario con todas sus creaciones y algunas que no había podido elaborar pero que tenía en mente...Y ahí sigue cogiendo polvo a día de hoy.

El bizcocho que os traemos hoy es una mezcla entre el recuerdo del verano de yogurtero en Grecia del chef, un homenaje a los yogures de "La Lechera" que tanto nos gustan, y un guiño a las galletas maría, que siempre nos acompañan en los desayunos mañaneros en los que al chef le cuesta abrir los ojos por culpa de las legañas.
El resultado es un bizcocho esponjoso y tierno, con un inconfundible sabor a galleta que os encantará. 

Antes de que nos pusiésemos a hacer el bizcocho, compré los yogures toda ilusionada, pensando (inocente de mí), que podría comerme un par antes de hacer el bizcocho... Pero no fue así. El chef, (que por desgracia andaba con dolor de tripita y no podía comerse el bizcocho), cual perro del hortelano, (Cuky el yogurtelano),no nos dejó probar ni una cucharadita de yogur hasta que se encontró mejor y nos pusimos a hacer el bizcocho...Del que sobra decir que dio buena cuenta.





~2 yogures de galleta de "La Lechera" (los del tarrito de cristal)
~300 grs. de galleta maría (molida, en polvo)
~250 grs. de azúcar moreno
~4 huevos L
~120 grs. de aceite de oliva suave (o de girasol)
~3 cucharadas de leche entera
~1 sobre de levadura química (tipo royal)
~1/2 cucharadita de sal





~Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo (170º con ventilador), y engrasamos bien el molde que escojamos (nosotros escogimos un molde de bundt).

~Separamos las yemas de las claras y montamos éstas últimas con la pizca de sal hasta que queden esponjosas y firmes, y llevamos a la nevera entre tanto.

~Por otro lado, batimos las yemas con el azúcar unos 5 minutos, primero a velocidad media y luego subimos a máxima. Deberá quedar muy cremoso.

~Añadimos entonces la leche, sin dejar de batir y, a continuación, los yogures, uno a uno, a velocidad media. Seguimos batiendo hasta que la mezcla sea completamente homogénea.

~Añadimos ahora el aceite, poco a poco mientras vamos batiendo a velocidad baja. Cuando lo acabemos de incorporar, subiremos la velocidad a media y batiremos un par de minutos más.

~Toca ahora añadir los ingredientes secos: Trituramos las galletas hasta que queden migas muy, muy finas, y las mezclamos con la levadura. Añadimos esta mezcla a nuestra masa, batiendo ligeramente con unas varillas hasta que se integre por completo.

~Por último, añadimos las claras que teníamos montadas en la nevera a la mezcla que tenemos con movimientos envolventes, (podéis hacerlo en dos veces para que os sea más fácil), hasta que la mezcla sea homogénea (podéis ayudaros de una espátula o lengua de gato, rebañando bien el fondo para que se mezcle todo por completo).

~Vertemos nuestra mezcla en el molde ya engrasado, y llevamos al horno a la misma temperatura unos 45-50 minutos, (el nuestro en 45 ya estaba hecho pero, ya sabéis que depende del horno).

~Sacamos y dejamos enfriar en el mismo molde unos 10 minutos y sobre rejilla antes de desmoldar. Al desmoldar, lo dejaremos enfriar por completo sobre rejilla antes de manipularlo, ya que es un bizcocho muuuuuy tierno =)



Nota: Nosotros no quisimos hacerle ninguna cobertura para no matar el sabor a galleta, que es lo que define a este bizcocho pero, admite cualquier tipo de cobertura que se os ocurra.



Como era de esperar, este bizcocho debía tener muchos guaus.
Duró dos desayunos, por si os lo preguntáis.
Y el siguiente no duró mucho más.
Es más, los yogures que compré, (inocente de mí), para hacer otro bizcocho, no duraron los infelices ni dos días. El niño-grande se adelantó y se los zampó.
No hizo falta que yo lo riñiera, ya fue el chef a armarle la bronca...Con las ganas que tenía él de otro bizcocho de galleta... Tuvo que conformarse con chupar las galletas y evocar el sabor a bizcocho, (el que no se consuela...).

Disfrutad de la semana y sed felices, dulceros =)

¡¡Abrazo de osete relleno de yogur de galleta!!


martes, 8 de noviembre de 2016

Merienda con Cuky II - Diana "Cocinando en Marte"

¡¡Qué ilusión!!
¡¡Buenos días dulceros!!
Hoy estamos muuuuy contentos porque....
¡¡¡¡Nos toca "Merienda con Cukyyyyyy"!!!!
Seeeeehhh.
Y además, tenemos una invitada a la que, además de tenerle mucho cariño, (como a todas nuestras invitadas), es una bloguera  a la que seguimos prácticamente desde que empezamos el blog.



Su blog nos encanta, sus recetas nos encantan y ella nos encanta.
Hablamos de Diana, del blog "Cocinando en  Marte", seguro que lo conocéis.
Es un blog súper chulo donde Diana siempre nos deleita con recetas dulces y saladas de todo tipo, porque se le da genial todo. Y como se le da genial todo, el chef la tuvo frita a preguntas en esta merienda. Entre las preguntas de la entrevista, y las personales del chef, Diana acabó echando humo por las orejas. Suerte que luego, dejamos entretenido al chef cocinando la receta que hoy os traemos y nos pudo dejar tranquilas charlar un poco...

Cocinando en Marte
Diana nos trajo una rica receta que llevaba limón y leche condensada, y con eso ya se ganó al chef (bueno...en realidad ya se lo tenía ganado), y al niño-grande que es "fans" total de la leche condensada.
El chef, que es muy "cuco", (nótese el juego de palabras que acaba de hacer que el chef me mire de reojo...Sí..no soy yo muy de juegos de palabras...), y le gustan mucho los cheesecakes dijo..."¡¡¡gruff!!!, con esto puedo hacer yo un rico cheesecake, ¿tenemos queso?...". Y allá se fue a rebuscar en la nevera. Por suerte, teníamos queso y todos los ingredientes, y ahí lo dejamos, como un niño en la mañana de reyes abriendo los regalos, pero él metiendo las patitas en la masa.


Tarta de limón y leche condensada
Receta de Diana -  Cocinando en Marte








~200 grs. de galletas (tipo digestive o maría)
~70 grs. de mantequilla sin sal



~500 grs. de queso de untar (tipo philadelfia)
~350 grs. de leche condensada
~3 huevos L
~El jugo de 3 limones medianos y su ralladura
~2 cucharadas de harina*






~Derretimos la mantequilla en el microondas mientras, por otro lado, trituramos bien las galletas hasta que queden migas muy finas.
Añadimos la mantequilla a las galletas y mezclamos bien.

~Forramos el fondo de un molde desmontable con papel vegetal o de horno y ponemos la capa de galleta y mantequilla sobre él, apretando bien, forramos también un poco las paredes de la misma manera. Podemos ayudarnos con una cuchara o espátula.

~Metemos en el congelador mientras hacemos el relleno del cheesecake.




~Precalentamos el horno a 160º con calor arriba y abajo, (150º si tenéis ventilador), con una bandeja llena de agua para hacer el horneado a baño maría. El baño de agua deberá quedar a la mitad del molde más o menos.

~Batimos el queso hasta que quede cremoso y sin grumos. Añadimos el extracto y seguimos batiendo. Nos llevará unos 5 minutos.

~A continuación, le añadimos la leche condensada, sin dejar de batir y poco a poco, a velocidad media.

~Seguido, añadiremos los huevos, uno a uno, sin añadir el siguiente antes de que el otro se haya incorporado por completo. Cuando los hayamos añadido todos, batimos a la misma velocidad un par de minutos más.

~Dejamos de batir y añadimos la harina a cucharadas, batiendo lo justo para que se integre bien.

~Por otro lado, exprimimos los limones y preparamos la ralladura y lo añadimos todo a la mezcla, poco a poco, sin dejar de batir.

~Sacamos el molde del congelador y vertemos la mezcla sobre él, le damos unos golpecitos y llevamos al horno a baño maría unos 50 minutos. Pasado este tiempo, bajamos la temperatura a 120º y dejamos unos 10 minutos más, o hasta que veamos que haya cuajado (si movemos el molde, el cheesecake no se balanceará como un flan, entonces está cuajado).

~Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla por completo antes de llevar a la nevera y dejar de un día para otro. Si no tenéis tiempo, al menos debéis dejarlo un par de horas antes de desmoldar.


~Luego, podéis decorarlo con cualquier mermelada. Nosotros decidimos ponerle de fresa y decorarla con un poco de nata y unos limones pero, de cualquier manera está súper rica =)






1.¡¡Hola Diana!!, ¡gruuff!, ¡qué bien tenerte con nosotros!. Bueno, para empezar, cuéntanos un poquito de ti.
"Pueees huyendo un poco de los datos típicos, como estudios y demás, que ya los tengo en blog, te diré que soy una apasionada de todo lo relacionado con las letras (arte, historia, literatura), la astronomía y la fotografía, especialmente de paisajes. Me encanta viajar, leer y conocer de otras culturas, no podría vivir lejos del mar/océano y no me imagino mi vida sin gatos a mi alrededor."


2. Continuamos con, ¿qué te llevó a crear tu magnífico blog?, guau.
"Básicamente el no perder las recetas que había probado y que me habían gustado como para volver a repetirlas. ¡Me daba mucha rabia no acordarme de cómo lo había hecho! Lo que más me gusta a día de hoy, y que ha sido una sorpresa que para nada esperaba, es la cantidad de gente a la que he conocido por el simple hecho de tenerlo."


3. Y, ¿cuándo comenzó tu pasión por la cocina?.

"Coincidió con empezar la universidad y haberme ido a un piso de estudiantes. Supongo que me animó el ver que era capaz de cocinar más allá de arroz, pasta y ensalada."


4. Aunque a nosotros nos encantan todas tus recetas, tengo curiosidad por saber cuál es tu plato estrella, ¡gruff!. ¿Y el que más te gusta comer?.
"Ufff, creo que no sabría decirte un plato estrella, quizá los calabacines luna rellenos de cuscús o las quesadillas, que las preparo de todo tipo. El que más me gusta comer tal vez sea la fideuá o el arroz al horno, tampoco me decido, ¡dos platos que precisamente nunca he preparado!."


5. ...Y ahora en confidencia, ¿has vivido algún desastre culinario?.
"La masa choux, no hay modo que no se me espachurre cuando está en el horno :( "


6. ¿Tienes algún plato que te de miedo preparar?, ¿algún reto personal?, ¿algo que se te resiste?.
"Pues, derivado de la respuesta anterior ¡todo lo que lleve pasta choux! Tengo pendiente los profiteroles. Algún día que me pille inspirada tendré que ponerme de nuevo a ver si a la cuarta (o así) va la vencida."


7. ¿Eres más de dulce o de salado?.
"Depende qué dulce y depende qué salado. Es una respuesta ambigua pero es totalmente cierta, hay recetas dulces que me pierden y otras que, en cambio, no me llaman nada; con lo salado me pasa lo mismo."


8. ¿Qué ingrediente y qué utensilio no puede faltar en tu cocina?.
"Como ingrediente las especias, me encantan de todo tipo, aunque sobre todo las árabes. En cuanto utensilio, la lengua de cocina (o espátula), me parece de lo más práctico para todo."


9. Para ir poniendo el cupcake de oro a la entrevista, cuéntanos qué es lo que más te gusta de tu blog y lo que más te gusta de Cuky's Cookies.
"Nunca me había planteado qué era lo que más me gusta de mi blog, y me cuesta decidirme por algo, pero creo que diría que es bastante simple a nivel estético ¡o lo intento! De vuestro blog me encantan las historias que nos contáis con las recetas, yo soy mucho más escueta a la hora de escribir las entradas y se me hace divertido y distraído de leer vuestras aventuras :D "




10. Nosotros siempre cocinamos escuchando música, ¡guauuu!, ¿qué música te gusta, Diani?, y ¿cuál es tu canción favorita?.
"Ohh, ¡no podría vivir sin música! Últimamente me ha dado por escuchar grupos ingleses de los 80-90 aunque entre mis habituales no pueden faltar canciones de Bunbury/Héroes del Silencio, Nacho Vegas y Soda Stereo. La verdad no tengo un estilo definido y mis listas suelen ser mezclas bastante eclécticas que van cambiando según el momento. Hoy mi canción preferida es High Hopes, de Pink Floyd, pero seguramente si mañana me preguntases te diría otra distinta :P "



Nos ha encantado esta merienda. Nos hemos divertido un montón con Diana, que nos contó que le encantan los "miaus", con los que Cuky se lleva muy bien, a pesar de ser "guau", y tiene muchas ganas de conocer al pinche gatuno de Diana, que es el que prueba siempre todas sus obras culinarias. "Quién fuese gato..." pensó Cuky...Como si él no comiese nadaaa... Qué caraja más dura..


Si queréis probar la receta de Diana, su textura es tipo mousse y es una delicia. Nosotros tenemos ya pensado hacerla tal cual, sin ser cheesecake ni nada. Esperemos que nos quede la mitad de rica que a ella =)



Esperemos que esta semana os pase volada y en nada estéis comiendo cositas dulces el fin de semana.

¡¡¡¡Abrazo de osete quesero!!!!