domingo, 30 de octubre de 2016

Asaltablogs: ¡Segundo asalto! (Halloween)

Ya es domingo y en el asaltablogs nos encantan los últimos domingos de mes.
Son ideales para chorizar y salir sin ser visto, y al chef eso le encanta. Se enfunda sus mallas, prepara su bolsa con el símbolo del dólar, los antifaces, su plano, algunas estrellas ninja (si la situación lo requiere), y tan contento al asalto que se va.

Pero este asalto era distinto.

Este era un asalto de Halloween.
Y además, era un asalto internacional.
Así que el chef ya lo tenía todo listo antes de que me diese tiempo si quiera a saber a quién asaltábamos.
Un buen día, me levanté y ya tenía la maleta hecha.



-¿A dónde vamos?.- Gruñí todavía en la cama, intentando quitarme las legañas. El chef tenía preparada mi maleta y ya estaba vestido con un anorak lleno de migas (al parecer, ya había desayunado también pero, no era el momento de preocupar por cómo habría quedado la cocina, tenía demasiado sueño).
-A asaltar. Nos vamos a asaltar.
-¿A asaltar a dónde?...Todavía es muuuy tempranoo....-Intenté darme la vuelta y seguir durmiendo.
En vano.
El chef me destapó, subió las persianas y abrió las ventanas. El frío mañanero acabó por despertarme y ya no me quedaba otra que vestirme, desayunar algo e intentar indagar sobre el asalto que nos tocaba y a dónde quería ir el chef.

Cuky re-desayunó conmigo y me contó que había sacado los billetes de madrugada, (nunca lo había visto tan ocioso, salvo cuando hay costillas asadas para comer), y había hecho las maletas.

Nos íbamos a Alemania, donde el chef tenía contactos.



Nos tocaba asaltar a Sandra, del blog "Apfelstrudel Kuchen", un blog y una bloguera a la que le tenemos mucho cariño y a quien seguimos desde que empezamos el blog prácticamente.
Sandra es un amor, al igual que su blog, que está lleno de cositas ricas que nos encantan y que nos hacen babear siempre que la visitamos.
Por eso, el asalto de esta vez era muy especial y el viaje merecía la pena. Además, al chef y a mí nos encanta viajar. Pero no coger aviones.
Claro que de eso no nos acordamos hasta que estabamos ya despegando y era demasiado tarde.
Y no teníamos relajantes, ni gin-tonics, ni palos para darnos en la cabeza y quedarnos inconscientes hasta que pisásemos tierra. Teníamos que pasar el vuelo "a pelo". Y qué vuelo. Tenía que haber tormenta justo ese día, después de una semana entera de sol de justicia.


Al final,llegamos sanos y salvos, pero el chef llevaba un mareo del copón y ese mismo día teníamos que asaltar por la noche, no podíamos desviarnos del plan. Así que, como siempre, tuve que coger las riendas del asalto y ponerme manos a la obra.

La verdad es que asaltar fue coser y cantar. Con el chef en la cama mareado, recuperándose de las turbulencias del vuelo, volví derechita a nuestro hotel tras asaltar a Sandra y no dejar huella y le llevé al chef el rico bizcocho que le "giché" a la pobre Sandra...
Sandra, no sabes qué suerte tuviste de que el chef no pisase tu cocina, nunca suele significar nada bueno. Mi cocina llena de huellas de harina y nutella, da fe de ello.






~140 grs. de azúcar blanco
~200 ml. de leche
~115 ml. de aceite de oliva suave
~4 huevos L
~300 grs. de galletas príncipe
~1 sobre de levadura
~1 cucharadita de extracto de vainilla
~Una pizca de sal





~250 grs. de chocolate con leche de cobertura

~2 cucharadas de leche
~Azúcar glass
~Agua





~Precalentamos el horno a 180º sin ventilador o 170º con ventilador y engrasamos nuestro molde.


~Separamos las claras de las yemas y montamos las claras con la pizca de sal a punto de nieve y reservamos en la nevera.


~Por otro lado, batimos las yemas con el azúcar unos 4-5 minutos hasta que esponjen bien y añadimos el extracto a continuación, sin dejar de batir.


~Añadimos la leche batiendo a velocidad media y seguimos con el aceite.


~Machacamos las galletas príncipe con un robot de cocina (o ayudándonos de un paño y un rodillo si no tenéis), hasta dejarlas casi como harina y juntamos con la levadura. Rápidamente, lo añadimos a nuestra mezcla de ingredientes húmedos batiendo ligeramente con varillas tan solo para que se integre bien.


~Por último, añadimos las claras que teníamos montadas, en dos veces, y con movimientos envolventes. 


~Cuando la mezcla esté bien homogénea, vertemos en nuestro molde y horneamos unos 45-50 minutos (a partir de los 45 deberemos estar pendientes ya que, el tiempo de horneado dependerá mucho de cada horno). Nos aseguraremos de que esté bien hecho pinchando con un palillo y viendo que sale seco.


~Sacamos el bizcocho y dejamos enfriar en el mismo molde sobre una rejilla unos 10 minutos antes de desmoldar con cuidado, porque es un bizcocho bastante delicado.

Cuando desmoldemos, dejaremos enfriar por completo sobre rejilla antes de cubrir de chocolate.




~Derretimos el chocolate y la leche a baño maría o en el microondas (con mucho cuidado), y vertemos por encima del bizcocho.


~Preparamos la cobertura de azúcar glass: Cogemos una cantidad de azúcar glass (dependiendo de cuánta cobertura queráis hacer, con unos 100 grs. os vale para la decoración), y añadimos una pizca de agua (muy poca) hasta que quede una mezcla con la consistencia de la pasta de dientes y, cuando el chocolate haya secado, decoramos el bizcocho con una manga pastelera con la cobertura de azúcar.






Solo Sandra podía hacer un bizcocho tan rico y esponjoso como este, ¡¡gruff!!, se me llenan los bigotes de miguitas deliciosas cada vez que me llevo un trozo al hocico. De los mejores que he probado, ¡guau!.




Este bizcocho, el asalto y el viaje (pese al avión) fue algo que disfrutamos un montón. Tanto, tanto como este puente tan bonito que tenemos y que esperemos que disfrutéis con un trozo de este bizcocho rico, fácil de hacer y esponjoso. 
Os encantará =)


Sed felices

¡¡Abrazo de osete viajero!!