martes, 14 de junio de 2016

Bizcoflan- Cumple de Cuky

Cuky estaba nostálgico.
Melancólico.
El día de hacerse mayor estaba llegando inminentemente y no quería.
Bueno, sí quería, pero por la celebración. Pero lo de cumplir años no le va.
Claro que le dura bien poco el disgusto, el mismo tiempo que tarda en ver la tarta o dulce que tiene para celebrarlo ese año. Que en este caso, fue un "flan mágico", como a él le gusta llamarlo.
Y es que llevaba tiempo detrás de este flan, queriendo hacerlo, y un día por otro, no sabemos por qué, nunca habíamos llegado a hacerlo.




Pero Chucheznito es especial y su cumple tenía que serlo también, así que, se merecía que fuese mágico. Porque a los dos nos encantan las cosas con un toque de magia.

Por eso, además del flan, en su fiesta tendría que haber un mago. Uno de los buenos. Un perro-mago, con gorro, capa, varita y todo. Un mago perro-fesional.

O eso era lo que pensaba que iba a aparecer cuando lo contraté por teléfono.
Perro-no pero no.
Aparecer, apareció un mago.
Pero de Hogwards... De "Dogwards".
Un perro-Potter.




Capa llevaba y todo. De invisibilidad. Pero no llevaba sombrero.
Llevaba las gafas de rigor de Perro-Potter, el rayito en la frente, y una corbata con los colores de Gryffindor.
Muy mono, eso sí. Pero no sacaba conejos de la chistera, sino grajeas mágicas que convertía en cupcakes. Casi que estaba hasta mejor, porque al chef le encantó y nosotros, además del "magic-flan" de cumple, nos comimos una docena de cupcakes, varias piruletas mágicas, donuts invisibles, y varias sales de frutas para después.

Pero lo peor no vino con el empacho y las sales de frutas.

Ni siquiera con la media vajilla que rompió el chef al intentar uno de los trucos de Perro-Potter. No.
Lo peor vino luego.
Cuando Perro-Potter quiso probar uno de sus trucos nuevos con el chef. Y el chef encantado, claro, cuanto más largas, tipo boda gitana, mejor. Y cuantos más globos, confetti y guirnaldas, mejor también.
El truco consistía en perro-transportar al chef con una de sus capas mágicas y volverlo a traer de ¿la nada?. No lo sabemos. El chef a día de hoy no recuerda nada todavía.
Pero el niño-grande sí que se acuerda de lo que pasó.
Todavía lo tengo aquí detrás de mí, mientras escribo este post, jugando a la play y acordándose del Perro-Potter y la que se lió luego. Porque ahora está con una pata-chula encima de unos cuantos cojines....
...Ay, la que se lió luego...


Chocoflan
"Flan mágico"


(Receta del libro de Sandra Mangas: "Chocolate")


Ingredientes para la parte de bizcocho:


~100 grs. de chocolate para postres (Nosotros usamos el de Valor)
~150 grs. de mantequilla sin sal
~3 huevos L
~100 grs. de harina
~150 grs. de azúcar blanco
~25 grs. de cacao en polvo, sin grasa (tipo Valor)
~1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)



Ingredientes para la parte de flan:

~400 ml. de leche entera
~400 grs. de leche condensada
~200 grs. de queso de untar (tipo Philadelfia)
~4 huevos L



Ingredientes para la cobertura de chocolate:

~200 grs. de chocolate con leche
~200 ml. de nata para montar
~50 grs. de mantequilla (que le dará el toque brillante a la ganache)


Notas:

*Sí...es una de las pocas recetas que seguimos al pie de la letra...La primera en mucho tiempo.




Preparación del bizcocho:

~Precalentamos el horno a 160º e introducimos una bandeja con agua en la que nos quepa el molde que vamos a utilizar y que llegue hasta al menos la mitad del molde al sumergirlo en la misma.

~Fundimos el chocolate junto con la mantequilla en el microondas, con cuidado de que no se nos queme y dejamos templar.

~A parte, batimos los huevos junto con el azúcar, al menos un par de minutos, hasta que nos quede una mezcla esponjosa.

~Cuando la mezcla de chocolate haya templado, la añadimos a la mezcla de huevos y azúcar poco a poco, sin dejar de batir.

~A parte, tamizamos los ingredientes secos y los añadimos a la mezcla de ingredientes húmedos en dos veces, removiendo con varillas hasta que se integre por completo.

~Vertemos esta capa de bizcocho en nuestro molde (engrasado previamente), y reservamos mientras hacemos la capa de flan.



Preparación del flan:

~Batimos el queso bien y añadimos poco a poco la leche condensada, hasta que la mezcla quede cremosa y homogénea.

~A continuación, añadimos los huevos, uno a uno, sin dejar de batir, y por último, añadimos la leche, también poco a poco y sin dejar de batir. Esto nos ayudará a que no queden grumos debido al queso.

~Echamos nuestra mezcla de flan sobre la mezcla de bizcocho que teníamos ya en el molde y tapamos el molde con papel film. Metemos en el horno sobre la bandeja con agua que teníamos y dejamos hornear, a la misma temperatura, 1 hora. Podéis aseguraros de que está hecho pinchando con un palillo y comprobando que sale seco.

~Transcurrido el tiempo de cocción, sacamos y dejamos enfriar en el mismo molde sobre una rejilla.
Cuando haya enfriado por completo, metemos en la nevera unas 4 horas antes de desmoldar, (yo lo dejé de un día para otro y lo desmoldé el día del cumple del chef, quedó perfecto =) ).




Preparación de la cobertura de chocolate:

~Calentamos la nata en un cazo hasta que hierva, y retiramos del fuego.
Añadimos entonces el chocolate troceado y revolvemos bien hasta que se integre, quedando una crema de chocolate espesa. Añadimos también la mantequilla y revolvemos hasta que se disuelva.

~Dejamos templar un poco a temperatura ambiente, tapamos y dejamos enfriar un poco más en la nevera, hasta que coja consistencia.

~Cuando desmoldemos nuestro "flan-mágico" y nuestra ganache haya enfriado lo suficiente como para que quede algo espesa, vertemos por encima (colocándolo sobre una rejilla para recoger debajo el exceso en un platito), y bañamos y bañamos...y volvemos a bañar...hasta que nos quedemos sin chocolate o se lo coma un ratón que pase por allí...




Por aquí os dejamos unas fotos del antes y el después del chef. Cuando tan sólo era un mini-pinche peludito y ahora, que ya es un chef experimentado...Un peluchito adorable =)








Os preguntaréis qué tiene de mágico este "flan-mágico"...pues es que tiene truco porque, sin Perro-Potter ni nada, el flan dio la vuelta solito en el horno...Como lo leéis. Por eso hay que taparlo con papel film...Para que no se descubra el truco, como pasa con los grandes magos. La capa de bizcocho, que antes estaba debajo, acaba estando arriba cuando sacamos el bizcocho del horno... ¡¡Magia!! Y el chef encantado...

Valoración del chef-cumpleañero: Como ya se me pasó el disgusto de cumplir años, estoy guau-contento y fue uno de los mejores cumpleaños. Aunque ahora me está volviendo la melancolía...creo que me hace falta otro "flan-mágico"...guau..

Valoración final del chef-cumpleañero: 10 guauuuus!!!



....Pero estaréis ansiosos por saber qué pasó luego, suponemos.

Perro-Potter teletransportó a Cuky a otra dimensión con su capa, y al volver a transportarlo a la cocina...
Ay al volver a transportarlo a la cocina...
...La que se lió...
...Ay...
Pues no vino el chef.
Ni su sombra...
...En vez del chef..vino...
...vino...
...Ay...
...El Sombrero Loco...
...Y la que nos lió en la cocina...Otra vez fue pequeña.
Acabó con la otra media vajilla con la que no había acabado el chef.
Nos tiró del mantel, llevándose con él todo lo que había encima.
El niño-grande, que intentó estar rápido pero no lo consiguió, intentó cogerlo, sin éxito.
Empezó a saltar por toda la encimera de la cocina, tirándonos azúcar glass que traía en el Sombrero, para dar por saco, está claro.
Le tiró todos los bártulos a Perro-Potter, que no encontraba la capa para hacer volver al chef.
Recorrió media casa hasta que logramos tenderle una trampa, después de que el niño-grande cayese, todo lo grande que era (valga la redundancia) y acabase con la pata chula.
Al final, entre todos, conseguimos reducirlo y meterlo en la capa de Perro-Potter, que lo devolvió al País de las Maravillas, o de donde puñetas venga el Sombrero del demonio, y trajo de vuelta al chef, que seguía aplaudiendo por el truco, ajeno a todo lo que había pasado con el dichoso Sombrerero...Su archi-enemigo...Y ahora también, el del niño-grande.

Al final fue como todas, una celebración accidentada, en la que acabó limpiando los restos de huevos y azúcar glass esparcidos por media casa hasta el apuntador...
Puñetero Sombrero...
...Siempre la lía...
Pero la próxima se la tenemos jurada. De la 4ª no se nos escapa.


Sed felices =)
¡¡Besote de Cukyto cumpleañero!!