martes, 23 de diciembre de 2014

Cuando Cuky conoció a Olaf

¡¡Buenos y navideños días!!
¿Cómo estáis en estas vísperas de comilonas?. Nosotros seguimos siendo pobres, y eso que Cuky este año compró más décimos que cupcakes se come a la semana. Y es aquí donde comienza la historia que nos trae el título del post y los cupcakes que compartimos hoy con vosotros.

En un intento por hacerse rico sin trabajar y no pegar palo al agua más en la vida, Cuky se recorrió todas las administraciones (y no administraciones) de España desde verano para encontrar el décimo perfecto.  
Siempre intenta buscar un número variado, porque en la variedad, según él, hay más posibilidades. Pero, tras años de no tocarle ni lo puesto, y de hacerse trajes y gorros de chef con los décimos no premiados, de querer estafar a administraciones y pequeños comercios tapando las fechas de los boletos de otros años que coincidían con los ganadores de los por entonces actuales, Cuky decidió emprender una peregrinación en busca de la sabiduría. A ver si un mayor conocimiento le traía también la paz o los millones, (esta segunda opción traería también la paz para él).

En su peregrinación pre-invernal, no se fue a Ceylan, a buscar un perfume y salir en un anuncio, no. Tampoco se fue a buscar a Valentina, (cuando todo el mundo lo hacía), ni llamó a Chloé por teléfono, diciéndole lo guapa que estaba...(sí, me están afectando mucho los anuncios de perfumes...¿no son muy absurdos?)... El caso es que, no hizo ninguna de esas cosas extrañas que suele hacer el chef.
El chef se fue a tierras gélidas, a despejar la mente. A ver si un poco de ventisca, frío y nieve le traía la paz o el número premiado que buscaba. (La cosa es, que no sé cómo esperaba encontrar ninguna de las dos cosas...)


Ataviado con un anorak invernal, un gorro, gafas de nieve, esquís (para por-si-a-caso), botas 3 tallas más grandes, sin hatillo y tan sólo con lo puesto, emprendió su viaje al polo norte. Claro que yo pensé al principio, ignorante e infeliz de mí, que iba al polo sur.
¡¡Al inexplorado polo norte!! Cuando me enteré en su carta...¡Pero, ¿a quién se le ocurre?!.A él nada más.

Pero os seguiré contando, que seguro que estáis impaciente por ver cómo continúa la historia...

En su peregrinación, Cuky se encontró con una pequeña pero acogedora casita a la que decidió asomarse para cotillear quién vivía allí en mitad de ninguna parte,(porque, aunque es un perrín peludín, tiene un poco de alma de gato, y en todos los lados tiene que meter el hocico a "golifrar").

Al tocar a la puerta, alguien le abrió casi al instante. Era un muñeco de nieve muy simpático y con muchas ganas de hablar. Resulta que al muñequín le encantaba la compañía, pero ya llevaba una semana solo en aquella casita y se estaba volviendo tarumba. Al final, entre cupcakes, varios tés, mucha conversación, varias horas y mucha nieve fuera, el extrovertido muñequín le contó que había decidido irse allí, al polo norte para encontrar un poco de paz. ¿La misma que buscaba Cuky?, no, recordad que Cuky buscaba billetazos, este muñequín buscaba tranquilidad.
La cosa es que, como Cuky relataba en la carta, le parecía de lo más extraño que un muñequín de nieve pasase la mayoría de su tiempo en Los Ángeles, un muñeco de nieve, ¡con el calor que hace!, ¿pero estamos locos?.
Tras unos cuantos días. Cuky regresó, con unos cuantos kilos de más, unas cuantas historias y un montón de recetas de cupcakes. La que os traemos hoy, entre otras.

Al final resultó que el tal muñequín de nieve era Olaf, uno de los personajillos de la peli de Disney "Frozen"...Fíjate tú por dónde, Cuky siempre haciendo amigos famosos y ni lo sabe.
Con razón se había ido al polo norte, buscando la paz y la tranquilidad que le traía un lugar apartado y abandonado, en medio de la nada. Sin cámaras sin fans histéricos.
Ahora, que se encontraba grabando un proyecto para Navidad en Nueva York, le cuenta a Cuky en su última carta que añora los días en que comían cupcakes y hablaban de sus aventurillas frente al fuego hasta las tantas de la madrugada.


Cupcakes "Frozen"
ó Cupcakes "Rafaello"


(Receta cedida por Olaf)

Ingredientes (para unos 10-12 cupcakes):

~75 grs. de mantequilla 
~100 grs. de azúcar blanco
~2 huevos L
~80 grs. de coco rallado 
~90  grs. de chocolate blanco 
~80 ml. de leche de coco 
~120 grs. de harina 
~1 cucharadita de extracto de vainilla
~1 cucharadita y media de levadura química
~Una pizca de sal


Preparación:

~Ponemos el horno a precalentar a 170º y preparamos las capsulitas.
~Derretimos el chocolate junto con la mantequilla, al microondas o a baño maría. Si lo hacéis al microondas, ya sabéis, tened cuidado de que no se os queme, (ni que os caiga en una pata al sacarlo corriendo como a Cuky...)
~Separamos las claras de las yemas y montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservamos en la nevera.
~Batimos las yemas junto con el azúcar hasta que blanqueen y dupliquen su tamaño. A continuación, añadimos el chocolate ya derretido y batimos de nuevo.
~Seguidamente, añadimos el extracto y la leche de coco, batiendo de nuevo.
~Por otro lado, mezclamos el coco rallado junto con la harina, tamizada, y la levadura, y añadimos a la mezcla de ingredientes húmedos, removiendo poco, lo justo para que todo se mezcle bien.
~Sacamos las claras de la nevera y las incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes.
~Vertemos en las capsulitas, sin llenar más de 2/3 de su capacidad, y horneamos unos 20-22 minutos.
~Sacamos y dejamos enfriar en el molde 10 minutos antes de dejarlos sobre una rejilla hasta que enfríen por completo.



Ingredientes para la buttercream y la decoración:

~200 grs. de mantequilla sin sal
~350 grs. de azúcar glass
~125 grs. de chocolate blanco
~3 cucharadas de leche (o nata)
~Coco para echar por encima
~Almendras picadas para echar por encima


Preparación:

~Ponemos el chocolate a derretir y dejamos templar.
~Sacamos al menos una hora antes la mantequilla de la nevera, para que esté más blandita y manejable y batimos junto con el azúcar glass. A nosotros nos gusta batir primero la mantequilla e ir añadiendo el azúcar poco a poco.
~Añadimos la leche y batimos de nuevo.
~Por último, añadimos el chocolate ya templado, batiendo una vez más y obteniendo una consistencia adecuada y manejable, que sería parecida a la que tiene un helado.
~Decoramos los cupcakes y espolvoreamos por encima coco y almendra picada.




Nota: Estos cupcakes (llamados rafaello), están basados en un bombón de ferrero rocher que seguro conoceréis y están guauuubuenísimos.

Nota2: Si no os gusta el coco, no os preocupéis, a penas se nota, pero le da a los cupcakes un toque muy especial. Siempre podéis omitir o sustituir alguno de los ingredientes =)



Valoración: Cómo echo de menos a mi amigo Olaf...Qué buenos momentos pasamos al calor de la chimenea y qué de recetas me llevo...Algunas serán secretas pero esta quería compartirla para no llevarme yo solo el empacho estas Navidades, ¡guau!

Valoración final: 7 guaus.




Cuky al final, no encontró el décimo, ni siquiera se acordó del sorteo de la lotería, (que nos dejó un año más igualmente pobres pero ricos de espíritu, jajaja), sin embargo, encontró un buen amigo que comparte con él el gusto por el dulce.


Como ya casi es Nochebuena, y Navidad, queremos desearos a todos unas felices fiestas y despedirnos, hasta el próximo post navideño (porque seguimos aquí, ¿cómo vamos a irnos en Navidad? ¡¡con lo que nos gusta!!), con una canción que, para mí, tiene mucho significado, sobre todo en estas fechas. Unas fechas alegres por un lado, y de nostalgia por otro, que nos traen muchos recuerdos y que nos recuerdan también las ausencias que hay en la mesa. Esta canción para mí es uno de esos recuerdos. Una de esas ausencias.
Pero no queremos ponernos tristes. La vida sigue y hay que disfrutar de todas las pequeñas cosas. Por eso, sed muy felices y aprovechad cada momento de estas fiestas invernales, rojas, blancas y llenas de luces. Y sobre todo, os dice Cuky: Comed con moderación, lo que os sobre, me lo mandáis a mí, ¡¡guau!!.


¡Abrazo navideño invernal de osote del polo Norte!
(Creo que volveremos a tener noticias de Olaf!)

Honey Kiss.
Peace, Love, Music...And Christmas is here!