miércoles, 4 de junio de 2014

Tarta "rustiquilla" de la "güela"

Era un día nublado, de esos que hace calor pero, que no ves el sol ni aunque le eches piropos para que salga. El típico día en el que tampoco te puedes echar una siesta porque justo ese día, tu vecino escoge estrenar la taladradora nueva mientras ve un episodio de "Bricomanía" para hacerse un par de estanterías, que no va a usar, pero que quedan la mar de chulas para poner 4 libros que nunca leyó pero que le hacen parecer interesante cada vez que viene una visita. 
Y justo era lo que estaba oyendo ese día mientras pensaba en qué tarta hacerle a Cuky por su cumple: la taladradora del vecino. Lo curioso es que, esos trastos infernales suenan como si estuvieses taladrando en casa y no 2 pisos más arriba. 
Extrañada por no encontrar a Cuky por ningún sitio, (no estaba en su cama lo cual ya era raro de por sí), me fui al baño para refrescarme cuando, según me voy acercando, veo que el sonido de la taladradora va en aumento...Ya me imaginé abriendo la puerta y encontrando al peludo colocando un espejo nuevo que le quedase a la altura. Pero no. No estaba colocando un espejo nuevo. Ni tampoco era el sonido de un taladro.
Era una radial y se estaba cortando las uñas.
 T_T


-¿Qué haces?. (Como si no resultara evidente. Tonta de mí)
-Cortarme las uñas.-Me dijo el peludo siguiendo a lo suyo. Tenía una de las patitas estiradas sobre el inodoro y una toalla enroscada en la cabeza.
-Ya...Si ya lo veo. Pero, ¿por qué no te las cortas con corta-uñas como las personas normales?.-(Claro que tampoco es una persona. Ahí ya me tenía pillada. Tan pronto lo dije, me estaba arrepintiendo. Así que, decidí cambiar la pregunta a otra más interesante, antes de que le diese tiempo a contestar).-Estaba pensando en hacer tu tarta de cumpleaños.-(Ahí dejó la radial y me miró con ojillos brillantes y con carita de bueno).-Y estaba pensando en preguntarte de qué te gustaría.


Después del aluvión de ideas, los saltitos de alegría por imaginarse su tarta de cumpleaños y su carita de ilusión, el resumen de su petición fue: "Quiero algo rústico y sencillo, pero tradicional".
Vete tú a saber qué entendía por rústico, sencillo y tradicional. Pues en lo que él acababa de cortarse las uñas, dí rienda suelta a mi imaginación y en seguida di con la clave.

Tarta de la abuela:


Ingredientes:

Galletas cuadradas o rectangulares (Nosotros usamos unas tostadas del Mercadona pero, al mojarlas, se deshacen con facilidad, así que, si preferís y os es más cómodo u hay otras que os gusten más, podéis utilizar las que queráis).
Crema pastelera o natillas
Leche (para mojarlas)
2 cucharaditas de extracto de vainilla (opcional)
150 grs. de chocolate con leche
2 cucharadas de nata para montar
Galletas para decorar


Preparación:

Preparamos previamente la crema pastelera o las natillas para que enfríen un poco y cojan cuerpo antes de montar la tarta.
Si la queréis desmoldar después de hacerla, como hicimos nosotros, escoged un recipiente del tamaño que queráis hacer la tarta y forradlo con papel film, bien pegado a las paredes del mismo.
Echamos el extracto de vainilla en la leche y empezamos a mojar una a una las galletas, (con cuidado de que no nos queden muy blandas ni que chorreen en exceso. Podéis quitarles el exceso de leche pasándolas por un trocito de papel de cocina). Y las vamos colocando con cuidado sobre el recipiente, haciendo la primera capa toda de galletas.
La segunda capa que haremos, será de crema (ya fría). Extenderemos bien y con cuidado la crema por encima de la capa de galletas, dejándola uniforme.
Volvemos a mojar las galletas una a una, y hacer otra capa de galletas sobre la de crema, y repetimos el proceso poniendo otra de crema por encima. Podemos poner las capas que queramos, (incluso podemos hacer una torre de Pisa de tarta...¿Os imagináis? O_O). 
Finalizaremos con una capa de galletas, ya que, al darle la vuelta, será la que nos quede de base. 
Cubrimos con papel film y metemos a la nevera de un día para otro.
Al día siguiente y, antes de sacarla, preparamos la cobertura de chocolate que le echaremos por encima. Es sencillo, ponemos a calentar la nata junto con el chocolate, a baño maría o en el microondas con muy poca potencia. Dejamos que temple y entonces, sacamos nuestra tarta para desmoldar sobre el plato que hallamos escogido. 
Vertemos el chocolate por encima y acabamos decorando con unas galletitas o con nata. Cualquier opción es buena. Volvemos a meter en la nevera hasta que la vayamos a consumir.


Valoración del chef: Al ser mi tarta de cumple, no tiene pegas. Es la tarta de cumple más rica que he probado hasta ahora. Claro que hay que esperar a la del año que viene...

Valoración final: 3 guaus.

Seguro que ya habréis oído hablar de esta tarta alguna vez. Es muy típica de aquí, de nuestra Tierrina, pero también la he visto en algún sitio más. Es muy sencilla de hacer, para esos momentos en los que queréis hacer una tarta y no tenéis tiempo, además, pueden ayudaros los peques, (a mí de pequeña me encantaba entafarrarme las manos con todo...Si llego a tener que mojar galletas en leche para una tarta, no sé si hubiese quedado alguna en pie por aquel entonces...Ahora también me costó. La primera tanda quedó muy remojada, y no las iba a tirar. Eso era sacrilegio).
También tengo que decir que pensé un poco en el niño-grande al hacer esta tarta, ya que es un enamorado de la crema pastelera y todo lo que la contenga.

No esperéis fotos de Cuky soplando las velas, no le gustan, (será porque nunca acaba de apagarlas todas y les acabó cogiendo manía). Pero sí os dejo una foto del peluchito todo feliz después de zamparse media tarta =)


(Sí...Se quedó tan pichi. Como siempre)


¡Un abrazo de osete para todos!^_^


Honey Kiss.

Peace, Love & Music.