lunes, 7 de abril de 2014

¡Qué rico mamá! Un vasito ^^

Llega el segundo reto de "¡Qué rico mamá!" y esta vez, nuestra anfitriona Mara, del blog "Más dulce que salado", nos invitó a preparar un postre en vasito. 


(Pinchando aquí en el logo del reto podéis ver el resto de propuestas de nuestras compis.)

Los postres de vasito son algo que aún no habíamos tocado en el blog. Por casi todos vosotros es ya sabido que nos encantan las tartas y las galletas, pero este era un reto muy interesante para el chef y para mí. Y cuando el chef tiene un reto...Es como un genio loco en proceso de la creación de un nuevo invento. Así que, ya podéis imaginároslo. Bueno no, porque no vivís con él, por lo que os resumiré su trabajo de estos días para el reto.
Con bata blanca de científico, (no podía ser de otra manera), gafas-pasta, calcetines blancos con rayas rojas y negras, (sí, todavía no sé por qué), y varios bolis en su poder, al chef le parecían bullir las ideas en la cabeza cuando apareció, como de costumbre, un día por mi habitación cuando estaba estudiando.
Por el rabillo del ojo vi algo blanco impoluto que me hizo levantar la vista. El chef. Con su bata y sus gafas y su...

-¿Es un fonendoscopio eso que llevas colgado?.-El chef revisó su look a ver dónde estaba el fallo.
-¿Fonendos-cualo?.-Le señalé el artilugio.-¡Lo llevo porque soy científico!.
-Eso es para los médicos.
-No es para los médicos.
-¿En serio?, dime para qué se utiliza.
-Se utiliza...Se utiliza para... fonondoscopiar...y... y hacer cosas científicas. Y no me entretengas más, que tengo una idea perfecta para el reto y se me va a olvidar.-Y con las mismas se dio media vuelta. Claro, yo tenía que seguirlo, me intrigaba mucho ver qué había preparado el peludo-científico-loco. Cuando llegué a la cocina, aquello era un caos T_T... Salpicaduras por las paredes, un montón de cacerolas sucias y medio quemadas, vasos de todos los tipos y tamaños en el fregadero, el suelo lleno de pegotes...Y en medio de la mesa de la cocina, como cálices divinos, 3 copitas con un aspecto muy, muy rico. Debía de ser el resultado de su experimento científico, no hacía falta pensar mucho... La pregunta es "quién iba a limpiar aquello"... Al menos, esta vez no me había despertado en medio de la noche. Dejé que se explicase.
-Bien, esta es mi creación: los vasitos de filipinos con mousse.
-Suena bien, pero ¿sólo 3?.
-Me comí el 4º mientras pensaba.
-¿Pensabas en qué? T_T
-En cómo iba a decirte que tenías que recoger todo esto.


Vasitos de filipinos y mousse de chocolate blanco:



Ingredientes para la mousse (4 vasitos medianos):

300 grs. de chocolate blanco de calidad250 ml. de nata para montar (con al menos el 35,1% de materia grasa)
100 grs. de azúcar glass (puede ir al gusto)



Preparación:

Derretimos el chocolate a baño maría o en el microondas. Si lo hacéis en el microondas, ponerle poca potencia e ir poniéndolo cada 30 segundos, para evitar que se queme. Suele bastar con un minuto. Aunque no se haya derretido del todo, el calor residual hará que se acabe de derretir mientras removemos. Dejamos templar.

Montamos la nata con unas varillas (tiene que estar muy fría, podéis sacarla en ese momento de la nevera o meterla unos minutos en el congelador, sin que llegue a congelarse). Un buen truco para montar la nata es mantenerla en todo momento bien fría y montarla en un recipiente de acero inoxidable o cristal.

Cuando haya cogido un poco de cuerpo, añadimos el azúcar glass, poco a poco y sin dejar de batir.

Cuando la nata ya esté bien montada, añadiremos el chocolate blanco y volveremos a batir, hasta que coja cuerpo de nuevo y obtenga textura de mousse, suave.


Ingredientes para el montaje (4 vasitos medianos)

300 grs. de filipinos
La mousse que preparamos
Nata montada casera


Montaje:

Ponemos una primera capa de mousse, intentando que sean iguales en todos los vasitos.
Picamos los filipinos con el robot de cocina o a mano, dejando trocitos grandes y algunos pequeñitos y los ponemos en la siguiente capa.
De nuevo, ponemos otra capa de mousse.
Otra capa de filipinos.
Por último, montamos nata con un poco de azúcar glass y decoramos por encima.
Espolvoreamos con más filipinos para decorar y dejamos los vasitos al menos 2 horas en la nevera.

Valoración del chef:

 Después de probar el primer vasito, estaba un poco empachado, pero tened en cuenta que son vasitos medianos-grandes, y que el chef ya se había comido 2 tabletas de chocolate blanco, (que según él sobraban), y un cuarto de litro de nata montada, (para probar si estaba bien porque le parecía que estaba cortada...). No obstante, son unos vasitos ideales para comer entre dos personas en la "mirienda" o después de comer, como postre. No son empalagosos, pero sí llenan. Aunque...¿a quién no le gusta llenarse de chocolate blanco?, ¡¡guauu!



Nota: Podéis sustituir los filipinos blancos por otros de chocolate con leche o los de chocolate negro y cambiar la mousse. Lo bueno de estos vasitos es que son muy versátiles, podéis hacerlos de cualquier cosa que se os ocurra. Son fáciles de hacer, se tarda poco y se mancha aún menos, pero el resultado es muy rico.

Nota 2: Aunque todavía no sé cómo el chef dejó la cocina como un campo de batalla, es una receta, como os digo, sencilla, ideal para preparar con los peques =)

No penséis que acabé fregando aquel estropicio de cocina. Mientras escribo el post el chef está dialogando con Don Limpio y el estropajo. Después de pegarse una buena siesta, eso sí. El empacho era muy grande y no podía moverse, (esto después del segundo vasito).

El resultado fue que, para ser la primera vez que experimentábamos con los vasitos, nos encantó el resultado. Después de que el chef acabase con la primera tirada de 4 vasitos(y un empacho como una casa), hicimos otros 4, y esta vez no le dejé tocarlos. Nos gustaron tanto que ya estamos pensando en hacer los siguientes con una nueva versión =)
¿Y vosotros, os animáis?.

Recordad que aún sigue abierto el plazo para mandar vuestras propuestas a nuestro primer concurso "Música Dulce" ^^

¡Abrazo de osete!



Honey Kiss.

Peace, Love & Music.