lunes, 17 de marzo de 2014

Pastel holandés de avellanas y nutella

Era temprano y el amanecer a penas me había hecho cosquillas en la cara a través de las rendijas de la persiana cuando alguien me dio unos pequeños golpecitos en el brazo.
Yo, remolona, me di media vuelta y volví a intentar dormirme. Era MUY TEMPRANO T_T
De nuevo, volví a sentir los mismos golpecitos, y de nuevo, no contesté. Cuando de los golpecitos pasamos al tirón de un mechón de pelo que me colgaba al otro lado de la almohada, ya decidí abrir a medias un ojo y ver de qué se trataba. Era Cuky, claro, sólo él se despierta a esas horas para volver a dormirse después como si nada...Total, hecha 8 siestas al día.



-¿Qué quieres?, le pregunté.-No voy a jugar contigo a las cartas otra vez. Acurrúcate un poco e intenta dormir, peludín.-Volví a cerrar la mitad del ojo esperando que me hiciese caso y se acurrucase cómodamente en su camita.
-Nooo.- (¿no?,¿cómo que no?¬¬''). -Despierta dormilona. Hay algo muy rico para desayunar.- Esta vez abrí del todo los ojos y vi al peludito con una gran sonrisa dándome con la patita en el brazo cariñosamente.
-¿A qué te refieres con algo rico?, ¿galletas?.
-Ven y verás.-Me puse la bata, él extrañamente ya la tenía puesta y llena de manchas de...¿¿nutella??. Al llegar a la cocina lo comprendí. Había un bote vacío sobre la mesa de la cocina y un par de envoltorios de chocolate desperdigados. Migas y muchos, muuuchos pegotes de chocolate por todos lados.
-¿Te has dado un atracón de nutella y quieres que lo limpie? T_T .-Se limitó a mirarme, enarcar una ceja y decirme: 
-"Nucelar, la palabra es nucelar"-...Encima se estaba quedando conmigo T_T. 


De debajo de un paño, sacó una cajita donde guardaba...¡¡Un pastel!!. Pero no un pastel cualquiera, era el pastel del que nos habíamos enamorado la primera vez que lo vimos en el libro de "Clandestine Cake Club". A los dos se nos había caído la baba según pasamos la página y lo vimos, y desde entonces, creo que Cuky ya lo tenía planeado. Se cuándo planea algo porque se le ponen las orejillas tiesas para arriba, entonces sé que está tramando algo. Cuando vi el pastel me debieron de hacer los ojos chiribitas porque en seguida lo abrió y me lo dio a oler. Sin mucha dilación, cogimos un par de platos y un par de tenedores y le dimos buena cuenta a esa hora tan temprana, con un vaso de leche y sin hacer ruido, no fuese que se enterase alguien y se quedase sin pastel. Pero, la pregunta era obvia: ¿Por qué no se había puesto el delantal de chef y el gorro?. Se los había olvidado en su último asalto. ¿Cómo?, no me digáis. Hasta donde yo sé, íbamos con el disfraz de asaltadores reglamentario. Sospecho que fue un poco más tarde para hacerse otro bocata y birlarle un trozo de tarta que tenía en la encimera a la pobre Begoña.

Pero a este chef peludito, que me hace este pastel tan rico así, de sorpresa y porque sí, se le perdona todo.

Hoy el chef os trae el "Pastel holandés de avellanas y nutella" del Clandestine Cake Club. Un pastel riquísimo para los amantes de la nutella y las avellanas que no os podéis perder. Aguanta varios días sin ponerse "mohíno", (como dice el niño-grande), y la combinación de sabor de la avellana, la nutella, y el chocolate de encima, es...es...celestial *___*



Pastel Holandés de avellanas y nutella
(Clandestine Cake Club):



Ingredientes para el bizcocho:

~475 grs. de avellanas sin piel (la receta original pide 465)
~480 grs. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
~180 grs. de azúcar glass
~180 grs. de azúcar moreno (si conseguís del claro, mejor)
~2 cucharaditas de extracto de vainilla (la receta pide sólo una)
~4 huevos L
~200 grs. de harina todo uso
~2 cucharaditas y media de levadura química (royal)
~Ralladura de un limón (opcional, nosotros no se la pusimos)


Preparación del bizcocho:

~La preparación es muy sencilla. Primero, precalentamos el horno a 180º (160º si es con ventilador. Y os diremos también que, en nuestro caso particular, pusimos el horno a 170º porque es nuevo y aún le estamos pillando el punto. A 180º nos quema los bizcochos, y a 170º quedan perfectos. Si veis que os pasa algo parecido, probar con 170º. Además, si veis que el bizcocho empieza a dorarse mucho por arriba, también podéis taparlo con un poco de papel albal hasta que acabe de hacerse).

~Preparamos el molde engrasándolo y enharinándolo bien o con el spray de desmoldar. Recordad que es importante escoger bien el molde en el que lo hagamos, puesto que el tamaño es una de esas cosas importantes a tener en cuenta a la hora del éxito del horneado de nuestro bizcocho.

~En un robot de cocina, molemos bien las avellanas hasta que queden muy finas. Si no tenéis robot, lo podéis hacer en un mortero, o metiéndolas en un paño y dándoles golpes, (ahora sé a qué venían los ruidos de por la mañana...).

 ~Batimos la mantequilla y los azúcares por un lado, con una batidora manual o a mano podéis hacerlo aplastándolo bien con una cucharada de madera. Llevará un poco más de trabajo y tiempo, pero también queda bien. Lo mezclaremos hasta obtener una mezcla esponjosa donde no quedan trozos de harina y todo está bien integrado.


~A continuación, añadimos los huevos uno a uno, mientras batimos en cada adición. Siguiendo los consejos de la receta, añadimos una cucharada (de los grs. de harina que tenemos), a la mezcla con el último huevo para evitar que se cuaje.

~Añadimos el extracto de vainilla (y la ralladura de limón si queréis).

~A parte, tamizamos la harina restante y la levadura, (nosotros no tamizamos las avellanas molidas). Añadimos las avellanas a la mezcla de harina, y toda esta a la mezcla anterior de ingredientes húmedos, revolviendo pero sin batir en exceso, para que no nos quede seco.

~Lo horneamos durante una hora o hasta que al meter un palillo, éste salga limpio. 

~Sacamos y dejamos enfriar en el molde, al menos 15 minutos antes de desmoldar. Luego, desmoldamos y ponemos sobre una rejilla para que acabe de enfriarse por completo y uniformemente.



Ingredientes para el relleno y la decoración:

~Nutella (no sabríamos deciros la cantidad exacta, lo que os lleve rellenar los huequitos)
~100 grs. de chocolate con leche de buena calidad (la receta original pide chocolate negro, pero no nos gusta mucho y con leche quedó perfecto. Pero ya sabéis, para gustos...=) )
~3 cucharadas de nata para montar
~Avellanas picadas


Preparación del relleno y relleno del bizcocho:

~Con un descorazonador de manzanas, hacemos agujeritos en el bizcocho a intervalos iguales. El chef le hizo 8 sabiendo lo que me gusta ese número... ¡Piensa en todo el bigotes!.
Cuky os recomienda que lo hagáis con cuidado porque, si bien no entraña dificultad, debéis profundizar todo lo que podáis sin llegar al fondo del pastel. Guardamos los trocitos de masa.

~Con una manga pastelera, rellenamos los huequitos bien con nutella y tapamos con los trocitos de masa que habíamos reservado. (Aquí Cuky me contó que ya se le hacía la boca agua).


Preparación de la cobertura y la decoración:

~Derretimos el chocolate junto con la nata. Podéis hacerlo en el microondas, sin ponerlo a mucha potencia y vigilando cada poco para que no se queme, o podéis hacerlo también al baño maría. El chef me sopla que se repartió el chocolate entre él y la taza...(Una para ti, dos para mí, una para ti,...).

~Lo dejamos templar un poco y lo vertemos sobre el pastel. Antes de que se enfríe, picamos un poco las avellanas, dejando trocitos no muy grandes y las espolvoreamos por encima.



Bien entrada la mañana y con una panzada de lobo feroz después de haberse comido a caperucita, a la abuela, al padre, a la madre, y los tíos postizos, nos fuimos a dormir cuando todos ya se levantaban. Cuando Cuky se volvió a despertar, a eso de la hora de comer, observó muy a su pesar y al mío, que sólo quedaban las migas... Os lo podéis imaginar agarrando la cajita donde estaba el pastel, diciendo que había muerto muy joven,(ya tenemos experiencia con pasteles que mueren jóvenes), y que no tenían piedad. El niño-grande, con los restos de migas aún entre las comisuras de los labios, (lo que le restaba credibilidad porque también tenía pegotes de nutella en los dedillos), levantó las cejas sorprendido y dijo que él "sólo había probado un trocito"...(Cierto es que la mitad ya nos la habíamos zampado nosotros dos).... El veredicto es...Que tendremos que volver a hacerlo pronto, esta vez, sin desmontar la cocina ni manchar batas de raso.
Feliz semana, y recordad: "Nucelar, la palabra es nucelar" =)
¡Abrazote de osote!


Honey Kiss.

Peace, Love & Music.