viernes, 14 de febrero de 2014

Cuando hay que recurrir al "plan b" y...¡¡Feliz San Valentín!!

Aunque este post bien podría haberse llamado: "Cuando deberías haber estado pendiente de los tablones T_T"...

Antes de nada y como es San Valentín, ¿me dejaréis ponerme un poco cursi, porfii?, porque además, tengo algo que contaros.
Para mí San Valentín es un día ...diría especial, pero se queda corto. Es un día muy importante para mí porque también es el aniversario del niño-grande y aquí la pinche,  y hoy, para ser concretos, hacemos 7 años juntos, (ya sabéis que soy muy de números y el 7 es muy importante para mí). Así que, quería compartir con vosotros este día tan especial para mí y dedicarle este post a la que es la persona más importante del mundo para mí.
Podría ponerme ñoña y contaros hablaros de por qué me encanta como persona, por qué es para mí, la mejor persona del mundo, o por qué a su lado la vida merece la pena, pero para subirnos la diabetes, ya está el postre, ¿no?;)

Como el post lo dejo programado, (porque estaré celebrando este día fuera), os deseo un feliz y romántico día a todos y os dejo con dos de nuestras canciones, (porque toda pareja tiene alguna, ¿verdad? =) ), una aquí, y otra al final del post.


(Green Day, "Wake me up when September Ends")

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Y después de este importante y breve paréntesis, os contaremos que el postre que os traemos hoy, no es el que inicialmente teníamos pensando. El postre en cuestión o  el plan "a", era una tarta de vainilla con nata decorada con las rosas con degradado que habíamos hecho para los cupcakes de San Valentín del año pasado.
Todo había salido perfecto: los bizcochos para el layer cake ya estaban listos del día anterior, ya los habíamos rellenado y cubierto de nada, y los habíamos decorado con esas rositas, con un ¡¡Yupi!! con saltito incluído cuando acabamos, y unas ganas de comérnosla inmensas.
Cuky se fue a quitar el gorro y a tomarse el café de las 12, mientras yo preparaba los tablones para hacer las fotos, y de repente, los tablones se vinieron encima de mi brazo y encima de...¡¡¡¡HORROR!!!! NUESTRA TARTA...
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DRAMA 
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Cuky escupió el sorbo de café que se había llevado a la boca y yo...Yo me quité los tablones de encima e intenté no llorar de rabia porque, aunque el golpe en el brazo había sido fuerte, no lo sentía, sólo sentía el espachurramiento y la muerte prematura de una tarta que a penas había comenzado a vivir...Qué injusto todo Y_Y''
Os podéis imaginar la mala hos.. leche que se nos puso. Poco nos faltó para tirar los tablones por la ventana. Pero, por suerte, cuando Cuky ya estaba dejando hueco en los azulejos de los porrazos en la cabeza que se estaba dando, apareció el niño grande con su gran sonrisa, una sonrisa que siempre lo arregla y siempre lo ilumina todo. Nos ayudó a arreglar los desperfectos, limpiar los tablones y, a verlo todo con otra luz. Cuky dejó de darse cabezazos y yo...Yo intenté "reconstruir" la maltrecha tarta, pero ni por la cabeza se nos pasó volver a decorarla de nuevo..Así que, nos quedamos con lo que parecía una tarta hecha por Hello Kitty, de color rosa, pero sin ser de fresa o frambuesa.
Sin embargo, no sé si por los porrazos o porque en lugar de azúcar le había echado sal al café, Cuky tuvo una idea brillante. Ya se le había pasado el disgusto, claramente, yo sin embargo, me negué a volver a hablarle a los tablones en lo que quedaba de semana, como comprenderéis.
La idea brillante de Cuky es el "plan b" que os traemos hoy, y es que, siempre hay que tener uno para cuando fallan estas cosas..(He de decir que yo casi me había rendido, suerte que el bigotes y el niño-grande son positivos "siempre positivo").

Os presentamos nuestra segunda receta de "mogís" o "mugís", esta vez para San Valentín.
Hace tiempo que habíamos decidido dejar nuestro miedo a las masas con levadura fresca apartado para probar a hacer estos pasteles típicos de Asturias, con una receta de "Aliter Dulcia", (podéis ver nuestro primer intento aquí).
Y un poco porque nos apetecía estrenar el libro de "Bollería" de Xavier Barriga que nos había traído Papá Noel, otro poco porque nos apetecía, y otro poco porque nos parecía que estos pasteles con forma de corazón tenían mucho de románticos. ¿No son muy cucos?.
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Mogís-Mugís



Ingredientes para la masa:

Esta es una masa hojaldrada fermentada, para la que necesitaremos, siguiendo la receta de Xavier Barriga:

~500 grs. de harina de media fuerza, (como no disponíamos de esta harina, utilizamos la de fuerza y nos funcionó igual de bien).
~10 grs. de sal
~60 grs. de azúcar (la receta pone 40)
~25 grs. de mantequilla para la masa
~250 ml. de agua fría
~25 grs. (o un cubito) de levadura prensada
~(opcional: 10 grs. de leche en polvo, nosotros no usamos)

Además de ser una masa fermentada, lo que requiere que lleve levadura de panadero, es una masa hojaldrada, así que, necesitaremos proceder de la misma manera que haríamos para elaborar hojaldre pero, con menos vueltas, por lo que, a estos ingredientes le añadimos también:

~280 grs. de mantequilla para el plegado (muy importante que esté en bloque y recién sacada de la nevera para cuando comencemos el plegado).


Preparación:

Fase de amasar y reposo:
~Ahora sí, ¡comenzamos!. Veréis que la masa lleva un poco de trabajo pero, con mimo y paciencia, todo se consigue =)

~Primero, deberemos amasar: la harina, la sal, el azúcar, los 25 grs. de mantequilla, y unos 200 ml de agua, (reservando un poco para deshacer luego la levadura en ella). Os servirá de ayuda hacerlo en un bol o disponer una especie de volcán con los ingredientes secos y con la mantequilla en medio. Vamos añadiendo agua y, a medida que se vaya integrando en la masa, seguiremos añadiendo más, poco a poco, y amasando de nuevo.

~A continuación, y cuando todos los ingredientes estén bien integrados, deshacemos el cubito de levadura en el agua que habíamos reservado y lo añadimos poco a poco a la masa, amasando de nuevo. Es importante que amaséis bien y le dediquéis tiempo y mimo. Veréis que la masa está lista cuando deje de pegarse a la mesa y sea manejable. Tened en cuenta que las masas de este tipo son muy elásticas, si véis que dándole una palmadita  vuelve a su estado normal, está lista. 

~Entonces, haremos una bola con la masa y la pondremos sobre un bol o plato y la taparemos con un paño limpio y seco, dejándola reposar al menos media hora. Aumentará un poco su volumen, pero no significativamente.

~Pasados los 30 minutos, (nosotros dejamos un poquitín más, siempre vale más ser generosos en el tiempo con este tipo de masas), espolvoreamos la mesa con harina (vale de la normal), y extendemos con un rodillo, dejando una especie de rectángulo que pondremos sobre una bandeja de horno, cubierta con papel vegetal, y que taparemos bien con papel film para meter en la nevera al menos 2 horas. Nosotros la dejamos casi 3.



Fase de hojaldrado y reposo:
~Ahora, pasado este tiempo, comenzamos con el plegado que hará que la masa sea también hojaldrada. Digamos que esta masa, al ser fermentada y ser hojaldrada, tiene dos fases. Esta es la segunda.

~Sacamos la mantequilla de la nevera y le damos forma aplanándola con el rodillo, haciendo una especie de rectángulo que sea la mitad de grande que la masa que tenemos reposando en la nevera, y con 2 cm o 3 de espesor. Es muy importante que no se os deshaga. Podéis ayudaros poniéndola entre dos papeles vegetales.

~Sacamos la masa de la nevera y, volviendo a espolvorear la mesa con harina, estiramos la masa dejando un rectángulo grande, recordando que tiene que ser el doble de grande que el tamaño del bloque de mantequilla.

~Ponemos la mantequilla en la mitad de la masa y doblamos una parte y otra, dejando la mantequilla cubierta, debería quedar con la forma de un libro abierto, para que os hagáis una idea, (prometemos hacer tutorial para la próxima).

~A partir de aquí, haremos 3 pliegues y no 5 como en el hojaldre habitual. Estiramos la masa horizontalmente, dejando de nuevo un rectángulo. Imaginamos que la masa forma tres partes que tendremos que doblar, primero un lateral sobre el centro, y luego el otro sobre la parte del medio, quedará un paquetito con 3 capas.

~Tapamos bien con film y dejamos reposar en la nevera 30 minutos. (1º pliegue).

~Sacamos, destapamos, volvemos a enharinar la mesa, extendemos con el rodillo haciendo un rectángulo, esta vez estiramos la parte contraria, es decir, si antes estiramos hacia un sentido, ahora giraremos y lo que antes era el largo, ahora será el ancho, y estiraremos a lo largo, dejando otro rectángulo sobre el que haremos de nuevo 3 pliegues. Doblamos la parte izquierda sobre el centro, y luego la derecha sobre el centro, dejando 3 capas, (más las 3 anteriores). Tapamos de nuevo y dejamos reposar otros 30 minutos (2º pliegue).

~¡Ánimo, que ya nos queda poco!. Sacamos y, procediendo de la misma manera, extendemos por el lado contrario que el anterior y hacemos de nuevo 3 pliegues de la misma forma, tapamos y dejamos reposar, esta vez 1 hora. Podéis, (y es recomendable), dejar la masa toda la noche en la nevera, como hicimos nosotros, bien tapada con papel film. Al día siguiente, posiblemente la encontréis hinchada, eso es porque el aire que libera la levadura, no puede salir, en cuanto lo desenvolváis, reducirá.

~Espolvoreamos la mesa con harina y extendemos de nuevo con el rodillo, dejando una masa larga para poder cortarla en tiras gordas, de 2-3 cm de ancho, el largo variará según el tamaño de mogís que queráis hacer. Vamos enrrollando cada tira y haciendo una forma de corazón, dejando los extremos juntos en el medio (como podéis ver en la forma que tienen), apretamos un poco para que se no se despeguen y vamos colocando sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. 
Cuando los tengamos todos listos, (podéis ir haciéndolos en tandas), lo tapamos con un paño y lo ponemos al lado de un lugar cálido, (nosotros lo ponemos al lado del horno precalentado), un par de horas, o dos horas y media, hasta que aumenten de volumen. Es importante que guardéis estos tiempos para que la levadura actúe bien.



Ingredientes para el relleno:



Preparación final de los mogís (incoporación de la crema y horneado):

~Si queréis, poder teñir la crema con colorante, como hemos hecho nosotros.
Ponemos la crema en los huecos que nos quedarán de los mogís. No hace falta nada más, ya veréis como así quedan sujetos después del horneado.

~Llevamos a horno precalentado a 180º unos 15 minutos o hasta que adquieran un color dorado, podéis pintarlos de huevo y podéis hacerle una glasa o una cobertura, así están perfectos también =)

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Y como ya nos hemos extendido mucho, y esta receta, (y el post en general), han sido largos, no os entretenemos más.
Sed felices y poneos también un poco cursis que, una vez al año, no hace daño.


(Los Rodríguez, "Sin Documentos")

Honey Kiss.

Peace, Love & Music.