domingo, 1 de diciembre de 2013

Christmas around the world (I) Francia

¡¡¡¡Ya llega la Navidad!!!! (tititiii, musiquilla de anuncio navideño estilo..."vuelve a casa vuelve").
Sí. Ya está aquí. ¿No la oléis?, ¿no la sentís?.
Huele a cocina de carbón, a mazapán, turrones y polvorones, a castañas, chocolate y churros. 
Se siente en las luces, el frío, la lluvia y la nieve, en los adornos, los escaparates. 
Se siente en las panderetas, las estrellas fugaces, las cartas y las ilusiones de los niños, los anuncios de perfumes y juguetes, las películas malas con títulos facilones, pero sobre todo, se siente en el aire. Algo trae el aire que nos recuerda que está cerca esa fecha en la que un gordito alegre vestido de rojo se cuela en nuestras casas sin que nos demos cuenta. Un gordito o tres reyes majos de oriente. Esa fecha en la que nos reunimos con la familia y amigos a los que hacíamos tiempo que no veíamos, y recordamos viejos tiempos alrededor de una mesa mientras disfrutamos de la comida y los dulces navideños, en buena compañía.



Algo tiene la Navidad que gusta a grandes y a pequeños. 
Nosotros somos de esos a los que les encanta la Navidad, aunque somos conscientes de que no a todo el mundo le agrada. Pero queremos contagiaros nuestro entusiasmo, porque esta época que viene es nuestra favorita del año.
No sé si será por el frío, que invita a recogerse en casa con una mantita y unas pantuflas, o será el olor que traen las chimeneas y algunas cocinas, ese olor a cocina de carbón que tantos recuerdos nos trae. O quizá sean las luces, las guirnaldas y los adornos que se empiezan a ver por escaparates y fachadas. Igual son recuerdos y sensaciones que tenemos de la niñez, esa sensación de que, en Navidad todo es posible. Esa época en la que todos nos volvemos un poco más generosos, cariñosos y alegres porque, al fin y al cabo, es Navidad.
No sabemos por qué será, pero la Navidad nos inspira ternura, alegría y buenas vibraciones. 
Muchos dicen que la Navidad es para niños...y sentimos discrepar. La Navidad es para todo aquel que la quiera disfrutar, aunque también pensamos que todos llevamos nuestro niño pequeño dentro de nosotros. Quizá sea esa parte de nosotros la que despierta ese sentimiento cuando se acerca.

Por eso, queremos que recorráis con nosotros varias partes del mundo en esta Navidad. Probando sabores y tradiciones de otros lugares. ¿Os hacéis la maleta y comenzamos este viaje juntos?.


El primer destino es en un país vecino: Francia.
Como en la mayoría de los países, cada región tiene sus tradiciones. En el norte las fiestas suelen comenzar ya el 6 de diciembre con "la fête de Saint Nicolas", (de influencia germana). Con la llegada de San Nicolás, las casas se llenan de regalos para los niños. Es como.. el primo de la Coca Cola, la pepsi... Algo así como el primo lejano y con acento raro de "Papá Noel".
Sin embargo, el calendario de adviento comienza con el 1 de diciembre. Los niños van abriendo una a una cada ventanita desde ese día hasta el de nochebuena.
Otra tradición muy bonita, más común en Lyon y en ciudades grandes como París, se celebra el 8 de diciembre, la "fête de les lumières", donde, homenajeando a la virgen María, se colocan velas y luces en las ventanas y fachadas de los edificios para iluminar la región.
Comparten muchas tradiciones con nosotros. Como la de dejar los zapatitos o zapatillas alrededor del árbol o chimenea en Nochebuena. O escribir cartas a Papá Noel. Lo curioso es que, gracias a una ley decretada en 1962, todos los niños que hayan escrito una carta al bonachón de barba blanca, reciben una postal individual en contestación.  Y no sé a vosotros, pero a nosotros nos parece preciosa esa iniciativa.


En cuestión de postres navideños tradicionales, tenemos:
-El "Bûche de Noël" que hoy os presentamos. Un bizcocho presentado en forma de tronco navideño, que suele estar cubierto de chocolate y relleno también de chocolate o nata y con algunos frutos secos como nueces, aunque hay muchas variedades. Este postre representa el tronco quemado desde Nochebuena hasta Año nuevo, como promesa de un nuevo comienzo. En Francia el dulce típicamente navideño es también bien conocido aquí en España: El Bûche de Noël o tronco de Navidad, aunque también es típico en otros países, es originario del país galo, donde la tradición está muy arraigada.

-"Le Pain Calendal": o Budín de Navidad, un pan con frutos secos o pasas que suele compartirse con la gente necesitada.

-Y la conocida "Galette des Rois": (que también pensamos en hacer y que aún no descartamos): Es otro primo hermano, (porque en Navidades todo son familiares y primos lejanos), del Roscón de Reyes. Sólo que, aunque redondo, no lleva agujerito (sí, como el primo hermano americano del donut), pero sí lleva corona y tiene que estar requetebueno, porque es una base de hojaldre rellena de crema de almendras...¿No se os hace la boca agua de pensarlo?. (Sí, si queréis, lo versionamos, aceptamos peticiones). La tradición indica que sea cortado en trocitos y servido por un niño. Por lo demás, sí que se parece talmente a nuestro roscón, el que encuentra la sorpresa, se convierte en el rey de la celebración... (Aquí no hay faba que valga, los franceses son muy honrados se paga todo a medias, que para eso es Navidad... Se yo de un peludo al que le escuece el bolsillo).

Y ahora, vamos con nuuestra versión del tronco de Navidad francés con el que esperemos llevar un trocito de nuestra ilusión navideña a cada una de vuestras casas.

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Bûche de Noël 
(Tronco de Navidad)



Ingredientes para el bizcocho plancha:

-100 ml. de leche
-100 ml. de aceite
-7 huevos 
-150 grs. de azúcar
-190 grs. de harina
-Una pizca de sal
-Una cucharadita de extracto de vainilla


Preparación:

-Precalentamos el horno a 160º y preparamos una bandeja de horno con papel vegetal, que la cubra bien porque va a ser donde volquemos nuestro bizcocho para que tenga esa forma plana que necesitamos.

-Montamos las claras y, cuando vayan cogiendo cuerpo, les añadimos poco a poco y sin dejar de batir, 1/3 del azúcar. Seguimos montando hasta que se formen picos suaves y reservamos en la nevera.

-Por otro lado, batimos con unas varillas manuales los huevos y el azúcar, hasta que espumen, y añadimos a continuación la leche y el aceite, volviendo a batir. Por último, añadimos poco a poco la harina bien tamizada, evitando que se formen grumos y sin batir en exceso.
Añadimos la pizca de sal y el extracto de vainilla.



-Para acabar, añadimos a la mezcla las claras montadas, poco a poco y con movimientos envolventes para evitar que se bajen. Os llevará un tiempo, pero vale más hacerlo con calma y paciencia, procurando mezclar bien las claras con el resto de la masa.

-Volcamos la mezcla de bizcocho sobre la bandeja, extendiéndola bien y dejándola plana, y horneamos durante unos 15-20 minutos. Veréis que está hecho cuando comience a dorarse un poco. No dejéis que se dore demasiado porque quedaría crujiente y perdería la elasticidad que buscamos. Nosotros comprobamos, como de costumbre, con un palillo si está hecho.

-Sacamos e, inmediatamente, volcamos sobre otro trozo grande de papel vegetal o un paño húmedo o enharinado. Es importante que hagáis esto rápido (y sin quemaros como Cuky), porque es esencial que el bizcocho coja la forma estando caliente, si no, al enrollarlo se partirá. De modo que, volcamos sobre el papel o el paño y quitamos el papel vegetal sobre el que estaba. Enrollamos bien y dejamos enfriar sobre una rejilla para que lo haga uniformemente.
Entre tanto, podemos ir preparando el relleno.




Ingredientes para el relleno:

-Crema pastelera / Nata montada / Chocolate
Nosotros escogimos rellenarlo con crema pastelera, pero admite muchos rellenos. 
También podéis empaparlo o bañarlo con algún almíbar. Si os decidís, podéis hacerlo con un vasín de vino blanco, medio de agua y 4 cucharadas colmadas de azúcar blanco.


Montaje del tronco:

Cuando esté bien frío, desenrollamos con cuidado (no tenemos por qué aplanarlo, no lo forcéis para que no se rompa), bañamos con el almíbar si queremos, y rellenamos con la crema pastelera. Enrollamos con cuidado, ayudándonos del papel vegetal o el trapo y volvemos a poner sobre la rejilla para verter la cobertura por encima.


Ingredientes para la cobertura:

-250 grs. de chocolate fondant
-100 ml. de leche


Preparación:

Calentamos el chocolate en el microondas junto con la leche, (y con mucho cuidado de que no se nos queme, tenemos que estar atentos). Revolvemos hasta que quede una mezcla homogénea.
Vertemos sobre el bizcocho extendiéndolo bien por todos los huecos y dejamos que temple un poco para hacer las rallitas que forman el tronco. 
Por último, podéis espolvorearlo con azúcar glass o ponerle distintas decoraciones. A nosotros nos hicieron gracia las setinas, así que pusimos unas cuantas y unas hojas de Navidad.



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Esperamos que hayáis disfrutado de este pequeño viaje culinario por Francia y que os haya llegado un poco de nuestro espíritu navideño. Vamos a ir sacando los billetes para el siguiente viaje, mientras tanto, disfrutad de los pequeños detalles de la vida, de las luces navideñas, los encuentros, las cosas bonitas, los regalos, las compañías, los villancicos, y todo lo que os haga sentir felices.

Como sabemos que tenéis curiosidad por saber cuál es el fin del mini-cuestionario, el viernes publicaremos un post descubriendo "todo el pastel". Los que aún no habéis votado, tenéis todavía tiempo para hacerlo. Los layer cakes van en cabeza, y siguiéndolos de cerca, los cupcakes.

¡Un abrazo enorme y navideño del peludo y su pinche!.



Honey Kiss.

Peace, Love, Music...& Christmas!!