lunes, 26 de noviembre de 2012

"Made In Tierrina"

El otro día, echando un vistazo, como de costumbre, a uno de nuestros blogs favoritos, "Aliter Dulcia", vimos que había hecho uno de los postres más ricos de nuestra tierrina, los llamados "mogís" o "mugís". Unos pasteles de masa esponjosa y rica crema.
Recuerdo comerlos desde bien pequeñita... Es un postre muy rico, con su cremita, tan esponjosos...
 

Muchas veces se me había pasado por la cabeza la idea de probar a hacerlos, como un reflejo fugaz. Pero, tan pronto como la idea había parecido, se había ido.
Pensaba... No me saldrían. Seguro que la masa me quedaría dura o poco esponjosa... ¿Y la crema?, ¿Cómo se sujeta la crema en los huequecitos de los mogís?...


 
Pero, esta vez, era diferente. Cuky tenía las claves para conseguir el éxito en esta receta.
Además, Isabel de "Aliter Dulcia" y sus maravillosas ideas, sus fantásticas fotos y sus aún mejores recetas, nos inspiró, proporcionándonos al chef Cuky y a mí, ese empujoncito que necesitábamos para probar este postre "Made in Tierrina".
 
 
Ingredientes para 9-10 mugís de tamaño medio:
(Para la masa):

- 500 gr de harina de fuerza.
- 2 huevos medianos.
- 190 gr de leche.
- 100 gr de azúcar.
- Un cubo de levadura de panadería fresca.
- 200 gr de mantequilla

 
Para la crema pastelera, nosotros utilizamos una de nuestras recetas secretas, nunca falla. Pero, básicamente, lleva más o menos los mismos ingredientes y en las mismas proporciones que en la receta de Isabel. Nosotros, no le ponemos limón pero, la canela es un indispensable.
 
(Para la crema):

- Medio litro de leche.
- 50 gr de Maizena.
- 120 gr de azúcar.
- 4 yemas de huevo.
- Un palo de canela.
 
La receta, la podréis encontrar en el blog de Isabel, "Aliter Dulcia", al que os animamos fervientemente que echéis un vistacín o más de uno porque, merece la pena.

Como decimos, la masa da para unos 9-10 mugís pero eso, claro está, depende de cómo queréis el grosor o cómo queréis de grandes los susodichos. El tamaño medio es como el de un croissant.
 
Elaboración de la masa:
 
Podéis amasar los ingredientes en un bol para que os resulte más fácil o podéis hacer una pequeña montaña con un hueco en el medio, "estilo volcán" para poner dentro el resto de ingredientes y amasar sobre la mesa. De cualquier modo, empezaremos mezclando todos los ingredientes salvo la mantequilla, que habremos sacado de la nevera para tener a temperatura ambiente y poder manejarla mejor en el siguiente paso. Es muy importante, si no tenéis ya costumbre de hacerlo, que tamicéis la harina para que se mezcle bien con el resto de ingredientes y no os de ningún problema. Es importante también que tengais harina de fuerza, no sólo por esta receta, sino porque os sirve para otras muchas más. Es casi un indispensable. La podéis encontrar fácilmente en casi cualquier supermercado. Para esta receta, en concreto, no es necesario ninguna marca en particular.
Cuando hayamos amasado todos los ingredientes, haremos una pelota grande y la taparemos bien con un paño o papel film y la dejaremos en la nevera reposando unos 20-25 minutos.
 
Pasado este tiempo, sacamos de la nevera y estiramos la masa, (con la mesa siempre enharinada), en forma de rectángulo y procederemos de la misma manera que lo haríamos para preparar un hojaldre. (Es importante que la cocina tenga un ambiente templado y no haya excesivo calor para poder manejar la masa con la mantequilla en adelante).
En uno de los lados de nuestra masa rectangular, colocaremos la mantequilla, ligeramente aplastada y doblamos el otro extremo para taparla, cubriéndola por completo. Estiramos de nuevo con el rodillo, con cuidado de que la mantequilla no se nos salga por los bordes, dejando de nuevo un rectángulo que doblaremos en tres partes también rectangulares. Tapamos de nuevo y llevamos al frigorífico otros 25 minutos. Pasado este tiempo, repetimos de nuevo el proceso, estirando y doblando de la misma forma, siempre con la mesa enharinada y con cuidado de que la mantequilla se integre bien en nuestra masa y no se salga.
Repetimos este proceso en total 4 veces contando la primera,(si veis que la mantequilla ya está integrada, con 3 basta), guardando el mismo tiempo de reposo entre ellas.
Entre tanto, mientras en uno de nuestros reposos la masa está aguardando en la nevera, podemos preparar la crema pastelera.
Ponemos a calentar en un cazo casi toda la leche, junto con la canela, sin que llegue a hervir, (es recomendable dejar un poco para mezclar con la harina, las yemas y el azúcar). En un bol, mezclamos las yemas, el azúcar y, cuando vayamos a incorporar la harina, echaremos también la leche que teníamos reservada que nos permitirá que los ingredientes se mezclen con más facilidad.
Una vez que la leche y la canela hayan calentado, volcamos sobre nuestra mezcla de yemas, revolvemos y volvemos de nuevo a la cazuela, bajando el fuego y removiendo sin parar, con mucho cuidado de que no se nos pegue. Si por alguna razón veis que se os pega al fondo ¡¡NO RASQUÉIS!! o echaréis a perder la crema. Seguiremos removiendo hasta que la mezcla espese, tomando la consistencia deseada, (como la de las natillas). Tened en cuenta que, cuando enfría, espesa mucho más. Reservamos y dejamos enfriar hasta que vayamos a ponerla sobre nuestra masa para meter al horno.
 
Tendremos ya lista nuestra masa, que estiraremos de nuevo con mucho cuidado, dejando un espesor de unos 2 cm. Cortamos tiras de otros 2-3 cm, lo suficientemente largas, teniendo en cuenta que tendremos que enrrollar y dar forma de mogí, como en la foto, dejando dos huecos que llenaremos con la crema pastelera.
Dejamos reposar nuestros mogís sobre la bandeja del horno hasta que crezca la masa y fermente. Para que no se os pegue, podéis utilizar papel de horno o engrasar ligeramente la bandeja.
Precalentaremos, entre tanto, el horno a 180º y meteremos, una vez que haya transcurrido el tiempo, los mogís. El tiempo de horneado varía, pero lo que es seguro es que están listos cuando cogen un tono dorado (los míos tardaron unos 15 minutos pero, no os fiéis de los tiempos, son orientativos).
Cuando tengamos listos nuestros mogís, (es importante dejarlos enfriar antes de manipularlos porque pueden romperse), preparamos nuestro almíbar. Podéis utilizar el que más os guste: agua y azúcar, a partes iguales o, como hemos hecho nosotros y ha hecho Isabel: leche y azúcar, también a partes iguales. Incluso podéis pintarlos simplemente con hueco batido. Como más os guste.
Os podemos asegurar que, la crema de los huecos queda bien sujeta después de hornearlos.


El resultado es un postre muy rico que se disfruta en cualquier época del año. La crema le da un toque muy especial, os lo aseguro. Es uno de nuestros postres asturianos más ricos...(Cuky quiere hacer un apunte... ¿Qué postre asturiano no es rico? ¡guau!).
 
Disfrutad de este tiempo otoñal que, en breves llegará la Navidad...Las prisas, las colas, los regalos, las castañas, el comer hasta reventar... ¡Qué época tan entrañable!.

Honey Kiss.

Peace, Love & Music.
Cuky & Kim

2 comentarios:

Tu comentario enriquece a este blog. ¡Cuky y yo te lo agradecemos con ilusión!